#. Abusado

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A veces vuelven
los recuerdos oscuros,
tristes,
dolorosos.

Palabras fuertes
que intenté ignorar,
acariciar con cuidado,
como si tocarlas suave
hiciera menos daño.

Pero se quedaron ahí,
clavadas en mi cabeza,
transformándose en recuerdos
y luego en certezas,
o al menos en eso
que mi mente decidió creer.

Hubo noches
en las que pensé
que no estaba en el cuerpo correcto,
solo porque no hacía
lo que pedías,
solo porque no lograba
convertirme en alguien
capaz de complacerte.

Y muchas veces
deseé no ser yo.

Aunque a veces creía
que quizá sí podía serlo,
aunque eso jamás bastara para ti.

Hoy, 2026,
tus palabras siguen caminando
por mis recuerdos.

Todavía duelen.
Todavía me rompen.
Todavía me hacen sentir insegura.

Y sigo preguntándome:

¿hombre
o mujer?

Me odio.
Me odio por haber permitido
que tus palabras crecieran dentro de mí
como heridas que nunca cerraron.

Porque me hiciste creer,
o quizá me obligaste,
a convertirme en alguien
que nunca fui.

Y lo peor
es que aún no sano.

Ahora estoy amando a alguien más,
pero al parecer
tampoco puedo complacerlo siendo yo.

Me da vergüenza que me mire,
que crea que soy perfecto,
cuando en realidad estoy roto
por inseguridades
que ella nunca creó.

Y me duele pensar
que quizá no debería cargar con esto,
que no tendría por qué sostener
las ruinas que dejaste en mí.

Porque me observo completo
y aun así no me siento suficiente.

No estoy satisfecho.
No estoy seguro de mí.

Y entonces vuelven tus palabras,
tu voz,
tu manera de hacerme sentir incorrecto
dentro de mi propio cuerpo.

Todavía me cuestiono.
Todavía me duele.
Todavía te veo.
Todavía te escucho.

Todavía me siento abusado.

Todo lo que no supe decirHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora