Primera Navidad y noto tu ausencia, me duele, me atormenta, me quiebra el alma.
Caen lágrimas en mi rostro al ver las luces,
tan alegres, tan fuertes, pero vacías sin tu calma.
La cena está servida, pero no es igual, los sabores me llevan directo a tu recuerdo,
pero no tienen el mismo sentido, ni el final,
sin ti todo es más frío, más incierto.
Estamos sentados, pero alguien falta, tu silla vacía, un hueco en la mesa.
Es una sensación extraña, tan alta como el silencio que a mi corazón pesa.
No escucho tu risa, ni tus preguntas de siempre,
esas que repetías con ternura infinita.
Fui feliz contigo, pero no lo supe a tiempo,
y hoy mi corazón en tu memoria palpita.
Te extraño, abuela, más de lo que puedo decir,
tu amor vive en mí, aunque me duela vivir sin ti.
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Todo lo que no supe decir
PoesíaQuizás este libro nunca fue realmente sobre encontrar las palabras correctas. Fue sobre intentarlo. Sobre todas las veces que sentí demasiado y no supe cómo explicarlo. Sobre aquello que me dolió, aquello que me dio miedo, aquello que amé en silenci...
