Faella
—¿Podemos hablar?
Miro a Malkie quien se encuentra enfrente mío, viéndose hermosa como siempre. Me vuelvo a ver a Andreas y a Tyler, quienes entienden enseguida.
—Nos vemos dentro. —sonríe Andreas, agarrando del brazo a Tyler—. Les preguntaré a los otros si quieren sumarse a mi plan.
Ambos se van, dejándome a solas con ella.
Toma mi brazo ligeramente y me lleva hasta un lugar más alejado, en donde nadie nos puede ver.
La casa es tan enorme que hay lugares de sobra.
Dirijo mi vista hacia ella cuando llegamos aun lado de la casa fuera de una entrada escondida que lleva a una especie de lavandería, sintiendo como se me acelera el corazón. Su cabello está precioso y ni hablar del resto de ella. Es realmente la mujer más hermosa que mis ojos hayan visto.
—Hola. —sonríe ligeramente.
—Hola.
Ella suelta un suspiro, antes de volver a hablar.
—¿Cómo estás? —pregunta mirándome a los ojos, haciendo que me suden las manos.
¿Por qué me sigo poniendo tan nerviosa con ella? Ya llevamos tiempo juntas, pero sigo sintiéndome como el día uno.
De verdad que estoy muy enamorada de ella.
—Bien, supongo. —contesto, sonriendo ligeramente—. ¿Y tú?
—Bien. —Hace una pausa—. Pero he estado ocupada.
—¿Pasó algo? —pregunto tratando de leer su rostro.
Está bastante más seria de lo normal y aunque se ve bonita igual, tiene unas ojeras algo pronunciadas y cara de cansancio.
Ella siempre esta sonriendo, se rie de todo y tiene esa energía característica que tanto me enamoró. Pero ahora no hay nada de eso en ella.
¿Que no me estás diciendo, Malkie?
Pero algo que sé es que presionarla y obligarla a hablar solo va a hacer que quiera evitarlo más. Es estúpido y me encantaría que me dijera todo, pero tampoco quiero que salga huyendo.
Que difícil es tener novia. Ni siendo mujer entiendo a las mujeres.
—Si, pero está todo bien. —contesta unos segundos después.
—Cuando quieras contarme yo estaré ahí para escucharte, ¿bien?
—Gracias. En serio.
Malkie suelta un suspiro y luego me mira como si estuviese debatiendose mentalmente para decirme algo. La conozco tanto que se que cuando se pone a pensar es porque es importante.
Usualmente no usa el cerebro y suele cagarla.
—Faella —finalmente habla, con un tono algo bajo—. ¿Puedo abrazarte? Por favor.
Sin contestar nada, me acerco a ella y dejo que me envuelva en sus brazos. Me permito embriagarme con su olor mientras sus brazos me rodean y me transmiten un calor que me resulta reconfortante.
—¿Por qué no estás enojada, Faella? —pregunta sin alejarse de mí—. Deberías estarlo.
Si, ya lo sé. Ackerman me lo ha dicho mil veces, al igual que mi padre, quien realmente está comenzando a detestar a Malkie y hasta Andreas me lo dijo. Andreas.
Aunque hago oídos sordos.
Bien, si estoy un poco molesta, pero prefiero estar con ella así que peleando.
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Un error terriblemente perfecto
Fiksi UmumMalkie, una chica muy conocida en la escuela por ser una buena jugadora de básquet, es afectada por un error que ni siquiera ella provocó. Pero lo peor es que eso ha hecho que la molesten con Faella, una chica que ni siquiera sabia que existía. ¿Est...
