Hace unos días subí a un bosque muy alejado de la ciudad y como fotógrafo de la naturaleza, he estado días y noches solo, buscando la más bella expresión que la naturaleza pueda expresar y eso sólo puedo encontrarlo fuera de la gran ciudad. Claro tengo todo preparado para conseguir las mejores fotos de las mejores fotos que se puedan imaginar así como de la naturaleza y la vida silvestre en su mayor expresión, aunque hago esto solo, pero realmente amo hacer esto. Nunca le tuve miedo a la soledad, es por eso que me manejo mejor solo como he acampado por mi cuenta muchas veces antes.
Antes de ayer arme mi carpa en medio de un pequeño claro y me pase el día tomando fotografías de muy buena calidad ya que traje varias cargas de energía para este viaje,no me preocupe por detalles y empecé a ver mis capturas de ayer y encontré cuatro imágenes que me inquietaron. ¿Porque? En esas imágenes salía yo mientras dormía, fueron tomadas desde el interior de la tienda en medio de la noche, aunque tal vez fue la programación de la cámara, no sé, pero hoy habrá luna llena y espero tomar las mejores fotos que se puedan hacer, y con esto terminaré con todo lo planeado, esto estará perfecto.
Antes de caer los últimos rayos del sol, un grupo de indígenas se me acercaron —¿Qué haces aquí? — dijo uno de ellos.
—Nada, sólo estoy tomando fotografías —aludí agradeciendo que puedan hablar mi idioma.
—Lárgate ahora, o lamentarás lo que ocurra…
—Qué quieres decir con eso de que me vaya, este bosque es libre y puedo hacer lo que desee — hable fuerte casi al punto de gritar, para ser oído y así de alguna forma me deje hacer mi trabajo.
En medio de la discusión la noche haciendo que la luna empiece a notarse—¡Imbécil!— llegó a decir, mientras empezaba a retorcerse de dolor en el suelo.
No sólo era él, eran todos los que lo acompañaban a la distancia logre oír lo aullidos de lobos, y al voltear pude ver como esos indígenas se consumían en el dolor mientras su piel está desgarrada por dentro haciendo que de ellos salieran aquellas criaturas que sólo conocía en leyendas.
Deje caer mis cosas y entre a la seguridad en mi tienda, aun con la respiración entrecortada,mi corazón latiendo a mil, aun logro oír como no cesan los gritos de dolor y como ahora esos gritos son aullidos. Esos aullidos que ahora ya se escucha fuera a las tienda ahora son varios pasos, y todos caminan alrededor de la tienda, tratando de encontrar algún agujero para entrar. Por favor, si algún día encuentran mi trabajo, muestrenlo al mundo y tengan cuidado de la luna llena de este lugar.
…
“Bajo la luz de la luna llena, en medio del bosque un grupo de grandes lobos entran a una tienda de campamento ignorando los gritos de piedad del ocupante”
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HISTORIAS EXTRAÑAS
HorrorAquí encontraras mis creaciones espero que sean de su agrado.
