En un pequeño restaurante en el centro de la ciudad, estaba una pareja disfrutando el momento en medio de caricias y sonrisas al compás de aquella suave melodía que inundaba el lugar. Que era recorrido por un ser delgado vestido de negro, avanzó hasta donde estaba la feliz pareja.
—Hola.
Sorprendidos por la forma que se acercó a ellos — Hola, Damian — contestó el chico mirándolo con algo de indiferencia.
—Tranquilo, vine a felicitarte por tu bella novia — dijo mirándola fijamente — vamos José, al menos dime su nombre.
Luego de mirarlo suspiro — Diana, te presentó al raro de mi amigo — dijo de forma burlona.
—¿Raro?
—Si amor, no lo ves. Es extraño has en su forma de vestir.
Damián miró a José y con una sonrisa —¿creo que la rara es ella?
La pareja volteo a verlo —¿porque? — dijo José, intrigado por lo que dijo su amigo.
—Simple ¿porque siendo tan bella? Sale con un monstruo como tu, si, eso es muy raro.
Ella lo miró y trató de ocultar su risa —En eso tienes razón… — respondió ella, haciendo que José cambie el color de su rostro.
—Ya está bien de bromas…
—Tranquilo loco, yo los espero no tengo prisa y si quieren les cuento una historia mientras hacemos hora.
— Vale… — dijo ella.
— Está bien, sólo porque eres bueno contando historias.
Damian los miró con una extraña sonrisa y empezó a narrar .
“Erase una vez hace mucho tiempo en el centro de la ciudad había un hombre llamado Michael, él, era todo lo que deseaban las chicas, agradable, simpático, caballeroso, sin tener en cuenta su apariencia, porque sus ojos verdes así como su cabello rojizo eran llamativos; el problema es que él, no podía tener una relación larga ya que las mujeres entraban y salían de su vida, convirtiendo en un ser deprimido con fines suicidas, porque, siempre que fracasa en una relación, él intentaba suicidarse.
Con el tiempo fue conocido como el amante suicida, sus desdichas amorosas parecían no tener fin, hasta que conoce a Stéphanie, ella era una pequeña de ojos cafés y muchos dicen que tenía una sonrisa cautivadora al punto que su alegría fue reflejado en el rostro del amante suicida. Haciendo que cambie totalmente su personalidad, recuperando así esa esencia que cautivo a muchas mujeres haciendo que la pequeña sea envidia de todos, cosa que poco importó a los amantes.
Las horas, los días, las semanas pasaron pero alegría envidiable para muchos. Pero como toda historia feliz tiene un final y la tragedia llegó a ellos quitándole la vida a ella, sí, a aquel ser que le había enseñado la felicidad una vez más; el dolor fue tal que, se quitó la vida luego de enterrarla.”
Diana miró a Damián — ¿así termino la historia?
—Bueno, dicen que el chico se condenó y que ahora anda por la calles deambulando, cumpliendo así su condena.
—¿Solo eso?
—No, dicen que cuando te lo encuentras por las calles y estas con tu novio o no novia, y si él sonríe tu y tu pareja serán felices juntos hasta sus últimos días.
—Y ¿si no sonríe?
—Bueno, dicen que cuando no les sonríe, la pareja se condena a…
—Ya no seas gracioso, déjalo ahí… ya es hora que vayamos.
La noche continuó en medio de risas y diversión llegando a altas horas de la noche —Ya es tarde, mañana trabajó — dijo Damián.
—Si no hay lío, hablamos mañana —respondió José.
Luego de una noche de diversión, la pareja camina de forma juguetona haciendo que sus risas hagan eco por las silenciosas calles, hasta que, se encontraron con un joven de cabello rojizo y ojos verdes que los miraba muy seria.
Al salir el sol, Damian regresaba a la monotonía diaria al cual fue forzado por la sociedad luego de pasar por la ducha el teléfono empezó a sonar, luego de escuchar e intercambiar diálogos él, dejó caer el teléfono al escuchar que Diana y José se habían suicidado lanzado se de un puente.
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HISTORIAS EXTRAÑAS
TerrorAquí encontraras mis creaciones espero que sean de su agrado.
