LA PROXIMA CITA

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Por aquella vieja calle oscura corroída por el tiempo de una ciudad; sentada en una banqueta iluminada por un pequeño farol y por la luz de la luna. En una de tantas noches esta fue testigo del reencuentro de un amor, la niña de ojos de color miel, cabello oscuro y piel pálida que esperaba que estaba sentada en aquella banqueta de aquel parque, conteniendo ese impulso le decía  “corre a abrazarlo, besarlo como la primera vez” al verlo pasar por aquel umbral oscuro.

Ella lo miró con cuidado y luego de un largo suspiro se acerco lentamente a él, como si fuese un cazador sobre su presa, con los brazos preparados para abrazarlo se lanzó sin pensar en las consecuencias ya que sólo quería sentirlo como antes. Él, al darse cuenta del hecho la miró fríamente y la esquiva sutilmente dejándola caer.

Al sentir el golpe ella volteo a verlo —¿que pasa? ¿porque esa frialdad? — dijo ella incrédula por lo ocurrido.
Él contuvo la mirada fría y dijo —Lo sé todo, sé que me usas para llamar la atención de tu ex pareja.
El rostro de ella se llenó de pánico haciendo que su corazón se acelere al punto de hacer eco en aquel silencioso parque —¡pero amor, yo sólo te amo a ti! —argumento ella mirándolo.

Él la observó más molesto ante la negativa — ¡no te creo!
El pánico era evidente en ella — ¡te aseguro que te amo sólo a ti! — el extraño silencio que se formó luego de decir aquello fue roto por un grito — ¡bien! Lo admito, he jugado con él amor de otro, pero eso fue porque no te tenía a mí lado — luego de un suspiro susurro — me sentía muy sola sin ti.

Luego de mirarla con la frialdad que emitían aquellos ojos oscuros que eran cubierto por su cabello negro, él, dibujó una sonrisa irónica en sus labios, para luego dar la vuelta e irse de aquel lugar sin rumbo definido. Al ver esta expresión ella corre a abrazarlo pero este, la esquiva haciendo que termine otra vez en el suelo mientras él, sigue caminando aún aturdido por la respuesta que ella le había dado.

Ella agacha la mirada y en medio de la desesperación sacó un arma de su bolso y con lágrimas en los ojos dijo —¡no dejaré, que me abandones otra vez!
Él al darse cuenta del arma que ella lleva, corre para quitársela haciendo que fuerte ruido haga eco entre las paredes de aquella vieja calle, a verse tendido en el suelo, él, la ve acercarse y en un susurro cerca de su oído le dice — te amo y si no me crees, te lo haré saber. Te amo y aunque no me creas mi amor por ti es eterno, si, eso es lo que siento por ti y espero verte pronto — en ese momento, es interrumpida por él, que le quita el arma para luego empujarla.

—Te esperaré en la ciudad de los suicidas, espero verte pronto amor — dijo y con un último suspiro sé disparo, haciendo eco por segunda vez en aquel lóbrego lugar.

Pasmada y con la mirada atónita de ella, se acercó rápidamente a él, coge arma de su regazo con una mirada casi desquiciada, lo mira — espero encontrarte donde me dijiste, amor — dijo antes de darle el último beso a su amor en este mundo y sonríe por última vez bajo la luz de la luna, y se escucha un tercer estruendo que hace eco en aquella ciudad abandonada, donde la escena se repite cada noche de luna llena.

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