Ser nuevo en un trabajo conlleva a recibir órdenes de todos los antiguos que están de turno en tu primer día así como los días venideros mientras tengas el título de nuevo siempre recibirás órdenes de los superiores; la seguridad no es algo que desee llevar en mi currículo, pero en los momentos donde la economía está algo apretada se hace lo que se puede, ya que ser escritor no es algo rentable que digamos, aunque sería bueno recibir algo por aquellos que nos apasiona.
Ya voy algunos días y desde que empezó fui a hacer las inspecciones rutinarias a media noche, cierto olvide decirte de que era seguridad. Bueno encontré un trabajo de guardia de seguridad de un viejo edificio que antes funcionó como hospital, y como es común debemos revisar el centro para verificar que ningún vagabundo entre a hacer más destrozos y como soy el nuevo, me toca pagar el derecho de piso.
Aunque desde que empecé no he tenido novedades, ya que tuve la suerte de conocer al viejo, si a ese señor que de mirada seria, pelo canoso de caminar rígido y apresurado, que me ha acompañado desde el primer día ha hacer mis guardias programadas, admito que no es de hablar mucho y eso me ha facilitado mucho las cosas, ya que no soy bueno con las palabras, soy mejor escribiendo las cosas. Cosa que es bueno y malo, pero como es sabido desde el inicio de los tiempos "no hay perfección absoluta" cierto día mientras estábamos en la sala revisando las cámaras de seguridad uno de los antiguos se le ocurrió contar historias de terror, cosa muy curiosa ya que desarrolle un tipo de adicción por esas cosas.
En medio de la gran sala de vigilancia rodeados de numerosas cámaras; en medio de risas y bromas de mal gusto así como historias de terror tan tontas que daban risa.
Daniel uno de los más antiguos golpeó la mesa —si es que desean tener miedo, le voy a contar una historia real y eso ocurrió hace poco tiempo — dijo, dejando en silencio a todos.
—De verdad crees que te vamos a creer algo de lo que tu digas — respondieron en medio de risas.
—Insolentes, lo que les diré es la más pura verdad.
—Esta bien, espero que no sea uno más de esos cuentos tontos que sueles crear— contestó uno de los que estaba ahí.
— Callen y escuchen...
“hace unos meses luego de que me ascendieran llegó un nuevo, al que hacíamos que haga todas las guardias incluso las nuestras, cierto día que no regresaba lo buscamos a través de las cámaras y no lo encontramos hasta el día siguiente que lo encontramos a las afueras del edificio, algunos dicen que se suicidó y otros dicen que lo empujaron, pero nadie sabe la causa real de su muerte. Desde esa vez muchos de los nuevos renuncian al segundo o tercer día ya que dicen que vieron a través de los espejos rotos al vigilante suicida"
En medio de risas temerosas —admito que esa historia estuvo interesante ¿pero crees que te vamos a creer?
—Si no me crees preguntale al nuevo — respondió el regordete en forma defensiva.
Todos voltearon a verme —hey tú, el nuevo ¿en estos días de guardia viste algo raro?
—Si, ya estoy acostumbrado a ver esas cosas en mi pueblo, es por eso que simplemente los ignoro — respondió el señor de mirada seria y pelo canoso — y es más está aquí con nosotros — dijo rompiendo un espejo que estaba frente a mi, haciendo que todos en la sala emitan un grito ahogado de miedo.
Nigromante Black
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HISTORIAS EXTRAÑAS
TerrorAquí encontraras mis creaciones espero que sean de su agrado.
