-raditz- lo llamo a través del intercomunicador. No responde. -raditz- lo llamo una vez más.
-disculpe señor ¿Qué sucedió?- me pregunta con cierta agitación en la voz.
-dentro de dos horas aterrizaremos- le anuncio sin darle demasiada importancia a la anomalía de su voz.
-¿tan pronto?- pregunta de inmediato incrédulo demostrando aun más su extraño nerviosismo. Definitivamente algo sucedió y de seguro algo grave para llevar a raditz a la completa perturbación. Y no se porque pero presiento que esto tiene que ver con bulma.
-¿Qué sucedió raditz? Y no te atrevas a mentirme- le advierto serio.
-vegeta pregúntale por milk- nos interrumpe kakaroto tras haber irrumpido mi cuarto sin mi autorización.
-kakaroto no molestes- le advierto al igual que a su hermano, tajante y serio. -vete estoy hablando- le ordeno esperando que así se marche.
-por favor vegeta pregúntale por milk- insiste otra vez. No tengo otra opción, sino no me dejará en paz.
-raditz- lo llamo suponiendo que escuchó mi conversación con su hermano. -¿cómo está milk?- le pregunto incomodo.
-perfectamente, no tiene de que preocuparse kakaroto- responde seguro. Miro molesto al soldado frente de mí y le pregunto irritado:
-¿escuchaste?- sonriente asienta la cabeza afirmativamente. -ahora vete- le ordeno impaciente.
-¡gracias vegeta! ah y ¡adiós raditz!- se despide y finalmente se retira de mi cuarto. Suspiro fatigoso mientras negativamente sacudo la cabeza.
-¿y bien raditz?- le hablo tenso, con cierta nota de furia, esperando la respuesta de mi pregunta anterior.
-bueno...- titubea nuevamente nervioso. Escucho un leve suspiro. -lo lamento vegeta, te fallé- se disculpa con visible pena y decepción de si mismo. Inmediatamente comprendo sus palabras y una abrumadora sensación me penetra.
-¿Qué le sucedió a bulma?- le interrogo demandador y explícitamente preocupado.
-sufrió un ataque- es directo y sincero al dar a conocer su falta. Un profundo colapso me detiene por unos segundos y mi mente divaga en la irreflexión. -¿vegeta?- me llama inquieto al no escuchar respuesta alguna. La repentina intranquilidad me despabilada y reacciono.
-¿Cómo está?- cuestiono aparentemente sosegado y calmado.
-recuperándose de sus heridas en la sala médica- no respondo. Esta vez la preocupación comienza a combinarse con la devastadora ira. -vegeta cualquier castigo que impongas lo aceptaré...- de un solo golpe destruyo el intercomunicador, incrustando los fragmentos del mismo en mi puño. Quiero matar a raditz por no haberla protegido como lo prometió pero aun mas al maldito y ciertamente estúpido que le hizo daño. Me azota la idea de ella herida y me encoleriza la decepción de haber creído que todo marcharía sin contrariedades.
Gohan y yo nos dirigimos a la sala científica a visitar a bulma. Pasé por su cuarto pero no se encontraba así que decidí buscarla donde seguro está. A medida que me acerco a la sala diviso de lejos un insignificante disturbio y noto a raditz salir de ella. Me acerco a él con el propósito de indagar que sucedió. -¿raditz que sucedió?- le pregunto intrigada. Contemplo desde la puerta el desastre en el que se halla la sala científica, con los artefactos revueltos, todo fuera de su lugar. La preocupación se acrecienta aun más al advertir sangre por el piso y no distinguir a bulma entre las personas que están dentro.
-atacaron a bulma mientras trabajaba- lo dice casi en un discreto susurro. Retengo un grito de espanto cubriéndome la boca. -nadie debe saberlo hasta que llegue vegeta- ordena serio.
-¿ya lo sabe?- me refiero a vegeta. Él asienta la cabeza con temor. No pregunto como lo tomó porque asumo su furiosa reacción, aun más ahora que sé la relación que comparten.
-bulma está en la sala médica, milk será mejor que la visites- me recomienda.
-si, iré a verla- le doy la espalda y me encamino apresurada a donde me indicó. Gohan comienza a adormecerse entre mis brazos, lo acuno debidamente y camino aun mas acelerada, debo ver a bulma cuanto antes. En unos minutos ya me encuentro en la sala científica. Busco con la mirada si a simple vista descubro a bulma entre los individuos que se encuentran en las camillas principales pero aquí no está. -disculpe ¿podría decirme en que sala está la científica bulma brief?- pregunto amable a un saiayin, que por lo que veo debe ser nuevo.
-eh... ¿bulma brief?- interroga extrañado. Como lo sospechaba, es nuevo y además no conoce a los integrantes de la sala científica.
-es una mujer de cabello y ojos azules, como de mi estatura. Hace un par de minutos atrás la trajeron- describo fugazmente la apariencia de bulma pero con solo decir de su insólito color de cabello creo que es mas que suficiente, ya que es la única persona en todo el planeta que posee tal color. El joven frente a mí comienza a recordar los pacientes de la sala y un chispazo en su mirada logro notar.
-¡ah si!- vocifera de repente consiguiendo que me exalte. -recuerdo a esa mujer, pero lo lamento nadie puede verla en este momento. Está en observación y seria peligroso para ella- dicta con desaliento en la voz.
-¿pero no puede hacer una pequeña y única excepción?- ruego simpáticamente. -por favor se lo pido, seria muy amable de su parte que me permitiera ver a mi amiga, es la única persona que me queda- pronuncio las palabras lamentada y sin darme cuenta con lagrimas formándose en mis ojos. Él me mira consternado, como si por un segundo estuviera en mi lugar y supiera lo que siento. Suspira desalentado.
-esta bien- al escucharlo una gran sonrisa se dibuja en mi rostro. -pero nadie puede verte así que ven, sígueme- me ordena murmurando. Como lo dijo, en silencio, lo acompaño. Nos guía hasta la otra sala, la siguiente a esta. Hay pocas camillas en esta habitación y a todos los que observo son soldados malheridos. Mi visión se perturba al ver a mi amiga en una de esas camillas y notar desde lejos lo mal que esta.
-¡gracias!- es casi un susurro. Él sonríe y asienta la cabeza. Casi corro para acercarme a ella, silenciosa y con el alma afligida a medida que veo a mi amiga en tal estado. Me arrimo a su cuerpo y me tomo asiento a su lado. La observo con detenimiento. Dios, cuantas heridas se trazan en su cuerpo, a pesar de no ser tan profundas ni peligrosas, nunca antes la había visto así. Sin poder reprimirlo, lloro acongojada, tomándole la mano con sumo cuidado. Ella no se inmuta a mi tacto, está profundamente dormida.
-vegeta- susurra débilmente de súbito. Me toma por sorpresa el nombre emitido pero sonrío ante ello.
-shhhh calma- vocifero suplicante. -pronto llegará- le aseguro consolada porque sé que así será, no la decepcionará.
-¡¿y la esclava?- pregunto colérico al ver que solo un soldado regresa.
-raditz nos disparó y mató a...-
-¡¿y por que no trajiste a la mujer idiota?- lo interrumpo reclamándole enfurecido, perdiendo el control.
-lo lamento broly no pudi...- le disparo directo al corazón. No acepto equivocaciones y mucho menos de esta magnitud. En este preciso instante turles ingresa al cuarto.
-¿Qué sucedió?- cuestiona observando al cadáver.
-los inútiles no trajeron a la esclava- le informo lo sucedido.
-¡¿Qué?- exclama incrédulo. -maldita sea, esto nos complicará las cosas- lo dice un tanto desalentado.
-¿complicarlas?- pregunto cada vez mas rabioso. -vegeta se enterará del ataque y sabrá que fuimos nosotros. Se pondrá furioso y no se detendrá hasta encontrarnos- hablo desesperanzado, perdiendo la perspectiva positiva de todo esto. -no cabe en nuestra imaginación lo que nos hará por haber siquiera tocado a su mujer- estoy resignado a sufrir el mas terrible de los castigos. La decepción y el pesimismo me han consumido por completo.
-¿entonces que haremos?- pregunta turles estremecido adoptando mi misma actitud.
-no nos queda otra opción que atacar primero- dicto decidido. No se presentará otra oportunidad como esta, no mientras esté vivo. No permitiré que vegeta me asesiné ni que me humille, lo enfrentaré y haré todo lo necesario para derrotarlo. No importa lo que tenga que hacer, estoy dispuesto a todo con tal de cometer mi tan deseada venganza
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Eterno Lazo...bulma &vegeta
RandomHola les traigo aqui otra historia q me parecio hermosa
