Capítulo 12

4.4K 350 35
                                        

Harry condujo en silencio todo el camino, sin dejar de echarme miradas de reojo de vez en cuando. Por mi parte, traté de ignorarlo, recargue la cabeza sobre el respaldo del asiento y me repegué lo más que pude a la puerta del coche, procurando dejar un buen espacio entre ambos.

Media hora después, nos detuvimos. Bajé con rapidez del coche, mis piernas se dirigieron automáticamente a donde mi tía, pero un carraspeo me hizo frenar, captando mi atención.

-¿Acaso ya te asustaron las respuestas que tanto querías? -recargado sobre el coche, Harry tenía ambas manos metidas en los bolsillos del pantalón, su figura era desgarbada, el cabello le caía revuelto sobre la frente, casi tapándole los ojos.

-Te refieres... ¿en tu casa? -mis ojos volaron a la casa que parecía abandonada, y luego volvieron a caer en Harry. Éste me lanzó una mirada divertida, porque sabía que yo había entrado ya a hurtadillas una vez y que no había sido una experiencia agradable. Por supuesto, nunca acepté aquello, ahora él lo estaba disfrutando.

-Buscabas un lugar más íntimo -abandonó de repente su postura recargada y caminó en mi dirección-, porque de ser así, conozco unos cuantos sitios. -en cuestión de segundos, pude sentir su cercanía-. Dime, Lena, ¿qué es lo que buscas?

-Mientras más testigos, mejor -respondí deprisa. Quizás sonaba a broma, en realidad no lo era.

Una carcajada resonó a mi lado.

-Respuesta incorrecta -meneo la cabeza de un lado a otro, todavía riendo-. He de decir que me has decepcionado, Lena.

Dicho esto último, se dirigió a la casa. Aun presintiendo la terrible idea que esta era, lo seguí también.

Ahora veremos si la curiosidad mata al gato.

[...]

Mientras observo el interior de la casa, con detenimiento esta vez, los recuerdos reaparecen.

La conversación que días atrás logré espiar escondida en el armario, ahora flotaba de nuevo en mis pensamientos. Se había mantenido enterrada en mi memoria todo este tiempo, sin prestarle atención, quizá porque no lograba entender la mayor parte, también porque muchas cosas habían sucedido desde ese día.

Avancé derecho por el recibidor, llegué a la sala e hice ademán de sentarme sobre uno de los sillones polvorientos. Harry me detuvo.

-Vamos por acá -señaló con la cabeza un pasillo que se encontraba más al fondo.

Una alerta se encendió en mi sistema, oculte cualquier reacción de miedo/sorpresa lo mejor que pude. Se refería al sótano, la habitación completamente oscura con las escaleras que descendían. Nunca llegue a ver su interior, y ahora lo iba a hacer. Apenas estaba haciéndome a la idea cuando doblamos el pasillo y paramos frente a la puerta.

Harry tomó el pomo con firmeza y lo giró rápidamente abriendo la puerta, introdujo casi medio cuerpo en la oscuridad y después de unos segundos, seguido de un pequeño clic, la habitación se iluminó.

Respire aliviada.

Probablemente el alivio se notaba en mi cara, ya que Harry me miraba con el entrecejo fruncido.

-¿Qué? ¿Esperabas cuerpos descuartizados colgando de cadenas? -su voz se iba perdiendo conforme bajaba las escaleras-. Tienes una imagen mía muy retorcida.

Seguí sus pasos, la madera de los escalones se hundía un poco sobre mis pies, tuve que sostenerme de la barra pegada a la pared. Sobre bajaba, la habitación que aparecía frente a mí era totalmente diferente a como la imaginé.

Dark Soul »h.sHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora