-Te quiero, papi.
-Y yo a ti, cariño. Y me alegra saber que ya te sientes bien.
-Sí... –Sonreí para darle un fuerte abrazo sabiendo que este sería el último. –Te quiero. –Dejé un beso en su mejilla antes de despedirme de Yurena para salir de la casa.
Ahora solo tenía que ir a hablar con Addy.
Conduje hasta la cafetería en la que nos habíamos citado para esperarla en una de las mesas después de haber pedido unos refrescos para ambas.
-¡Lo siento! Se me hizo un poco tarde. ¡Perdón!
-No pasa nada, Adeline. –Se sentó en frente para mirar los vasos.
-Vaya, que rápida. –Asentí para darle un sorbo a mi vaso. –¿Cómo has estado?
-Mucho mejor. ¿Tú?
-Bien también.
-¿Y tú relación con Declan?
-¡Perfecta! –Sonrió como cualquier colegiala enamorada. –Me siento tan feliz junto a él, amiga. Creo que es la persona indicada...
-Me alegro mucho. –Le sonreí verdaderamente antes de que ella me imitara.
-¿Y la tuya con Daryl? Ambos han mejorado bastante en este último mes.
-Sí, nos va bien también... –Murmuré evitando su mirada.
Nos iba bien, eso era verdad, pero... No sé... Había algo que no me hacía sentir totalmente cómoda cuando estábamos juntos.
-Y... ¿Sabes algo de... Bueno, ya sabes de quien hablo...
-No. –Respondí mirándola a los ojos. –Tú debes de saber más, Adeline. Declan es su mejor amigo...
-Sí, pero no hablamos mucho de él. Declan sabe que tú eres mi amiga y que te afecta.
-Chico listo... –Asintió sonriendo.
Pasamos una agradable tarde de esas que no pasábamos desde hacía meses, charlamos y reímos como las buenas amigas que éramos.
Logré despedirme de ella sin derramar ni una lágrima, y después volví a casa donde Mima ya tenía la cena preparada y Daryl me esperaba en la mesa del comedor.
-Pensé que no vendrías a comer.
-Dije que sí vendría, Dar. –Asintió satisfecho antes de que me sentara a su lado para comer en silencio, pero no en un silencio incomodo de esos, sino todo lo contrario.
-¿Qué te apetece hacer ahora? –Preguntó una vez que habíamos llegado al dormitorio.
-Dormir abrazados.
-¿Dormir nada más? –Me abrazó por la espalda una vez que nos metimos en la cama.
-Sí...
-Está bien. Buenas noches, Alanna.
-Buenas noches, Daryl. –Cerré los ojos evitando llorar para intentar dormirme.
No quería llorar por algo que no valía la pena.
⸾ ⸾ ⸾
~FLASHBACK~
-¿Quién eres?
ESTÁS LEYENDO
Dime Lo Que Sientes
RomanceAlanna Mayer siempre había tenido una vida fácil y adinerada, por lo que no había dudado ni un segundo en sacrificarla a cambio de la de su padre en cuanto este enfermó y las deudas lo ahogaron por todas partes. Se casó, salvó la empresa familiar y...
