Capitulo 3

57 1 0
                                        

Se aproximaron a la estatua de una persona, no muy alta pero claramente robusta a pesar de los años que  parecía tener de acuerdo al rostro que mostraba. Estaba bastante bien conservada, considerando que debía tener muchos miles de años. Una vez estuvieron lo suficientemente próximos para poder leer la inscripción que se mostraba en letras doradas a un lado de la estatua. Estaba escrito en galáctico antiguo y empleaba términos que Trevize no logró comprender.

-¿Qué significa esa frase? Debe ser galáctico antiguo.

-Todo aquí está escrito en ese idioma. Yo tuve la fortuna de poder aprenderlo estudiando documentos muy antiguos. Ese mensaje dice, no con estas palabras, que la escultura es del famoso Elijah Baley, pionero en los estudios espaciales y padre de los viajes espaciales. Le atribuyen a él el inicio de la conquista del Universo por parte de los humanos. Debió ser una persona muy respetada. En esta parte del  texto está la razón por la cual fue retirada del lugar donde se encontraba.

-Son las coordenadas de la tierra -se apresuró a decir Trevize.

-Exactamente. -confirmó Pelorat -Si hubiésemos encontrado esta escultura en un principio, no habría sido necesarios tantos viajes y riesgos. Aunque tampoco habríamos tenido la fortuna de disfrutar de esa aventura.

-Disculpen que les interrumpa -dijo Bliss después de permanecer por mucho tiempo callada y sólo escuchando todo lo que decían Pelorat y Trevize -pero no vinimos aquí para un curso intensivo de historia de la Tierra. Vinimos a buscar a Fallom o a Daneel, y les rogaría que hagamos exactamente eso.

-Disculpa Bliss -dijo Pelorat ruborizado al darse cuenta de esa situación.

-Entonces sigamos la búsqueda. -dijo Trevize con un tono claramente incómodo y dejando a un lado un objeto que había llamado su atención -Ya otro día podremos revisar todo esto a fondo.

Después de eso, los tres abandonaron la sala quedando nuevamente en el pasillo. Cuando el último de ellos estuvo totalmente fuera de la sala, la luz se extinguió dejando el ambiente sumido en la profunda obscuridad que tenía antes que ellos profanaran ese lugar. En el pasillo se encontraron con el mismo problema de determinar la ubicación de Daneel y Fallom, si es que todavía eran personas diferentes. Trevize apuntó su arma contra la puerta elegida, causando otro relámpago que abrió la puerta. Esta vez Pelorat se dirigió a empujarla. La puerta se abrió y la sala permaneció sumida en la obscuridad hasta que Pelorat terminó de vencer su temor y se atrevió a entrar. Cuando dio el primer paso, al igual que en la otra oportunidad, la sala quedó completamente iluminada en toda su extensión. Tenía las mismas dimensiones que la otra, pero el contenido de esta difería totalmente. Piezas de Robots se esparcían por toda la superficie del piso, apilándose unos sobre otros.

-Robots -dijo Bliss -y una gran cantidad.

-Deben estar dañados -dijo Pelorat -de una manera que es imposible repararlos.

-O que han perdido la capacidad de repararlos. -aclaró Trevize -Deben ser cientos de ellos. Un auténtico cementerio de Robots. Un espectáculo deprimente.

-¿Desde cuándo estarán aquí? -consultó para sí mismo Pelorat y se acercó a la pila de Robots más cercana. -Mira, no están totalmente apagados -El robot que había intentado tocar, hizo un movimiento automático al primer contacto. Eso asustó a Pelorat haciendo que diese un par de pasos hacia atrás.

-Sí -dijo Bliss -siento la presencia de una gran cantidad de pensamientos. No puedo descifrar lo que significan por la gran cantidad de sentimientos que emana de este lugar. El sentimiento más intenso, o quizá más repetitivo, es el de resignación. Como si se hubiesen acostumbrado a la situación que están, al estar tanto tiempo si recibir la ansiada reparación.

-La luna se desmorona -dijo Trevize -y con ella Daneel.

-¿Por qué dices eso? -dijo Pelorat.

-Simplemente mira, -contestó Trevize -la gran cantidad de Robots en esta sala. Si te fijas bien, la gran mayoría lo único que necesita es una reparación menor. Casi todos están conscientes, y hasta el que tocaste puede moverse, pero no pueden repararse ellos mismos, y no hay quién los repare. Seguro han permanecido aquí por mucho tiempo y ya han perdido las esperanzas de ser reparados. Eso demuestra claramente que Daneel ya no tiene los recursos ni la capacidad de mantener en operación toda esta estación. Poco a poco está todo siendo destruido por la entropía. Lo único que mantiene en pié todo este lugar, son los robots que aún no están dañados, pero ellos también eventualmente terminarán en este lugar, porque no hay quien los repare. Una vez el ultimo Robot termine aquí, no habrá quien mantenga el resto de la infraestructura y terminará, al igual que estos Robots, desmoronándose.

-Ya lo había dicho Daneel -se recordó Bliss -y por eso nos trajo aquí con Fallom. No puede reparar a un Robot, menos puede hacer uno nuevo. Su única salvación era contar con un ser humano vivo donde proseguir su existencia.

-Veamos que hay en la sala de al lado -dijo Trevize saliendo de la sala. Cuando Bliss y Pelorat le dieron alcance ya la puerta de la otra sala se encontraba abierta. Pelorat dejó que sea Trevize quien la empuje para que pudieran entrar.

La sala se iluminó con sus presencias, y descubrió su interior a las visitas.

-Máquinas -dijo Bliss -Pero estas máquinas no tienen pensamientos. No son Robots.

-Deben ser parte de los sistemas que mantienen operando esta estación. Todo está dañado -confirmó Trevize. -Sospecho que toda esta ala debe contener los equipos en desuso. No vamos a encontrar nada por aquí.

-Pero aquí fue donde Fallom perdió su flauta.

-Toda es búsqueda de Fallom me parece inútil -dijo Trevize con un tono molesto -sabíamos que lo iban a utilizar, por el bien de galaxia. Dejemos que las cosas sucedan.

-Pero quiero darle mi último adiós -dijo Bliss con voz entrecortada.

-De todas maneras solo Fallom-Daneel puede decirnos dónde está la salida -dijo Pelorat -Tenemos que encontrarlo para obtener esa información.

-En eso tienes razón -dijo Trevize reconociendo la necesidad de su búsqueda -Pero vamos a buscarlo más rápido. Debe estar cerca de estas salas.

-Gracias Trevize, sabía que tenías buenos sentimientos -dijo Bliss -Te seguimos.

A ambos lados del pasillo se encontraban innumerables puertas que permanecían cerradas. Tendrían que intentar adivinar cuál era la que conducía a donde Fallo-Daneel estaba.

-Son muchas puertas -dijo Pelorat -tendremos que forzarlas todas para poder encontrar a Fallom.

-No tenemos tanto tiempo -corrigió Trevize -y la pistola láser no tiene tanta energía para poder abrirlas todas. De hecho -dijo mirando la carga de la pistola -no podremos abrir más de tres.

-Pero son mucho más que eso -siguió diciendo Pelorat -cómo podremos adivinar cuál es la puerta correcta.

-No adivinaremos -dijo Trevize -Bliss no los dirá. Ella puede detectar la presencia de inteligencia, aun sin ver a través de la puerta.

-Solo lo he hecho a gran escala planetaria. Eso es fácil -dijo Bliss notoriamente preocupada -Me estás pidiendo que haga lo mismo para una sola habitación. No creo poder hacerlo.

-No tenemos otra opción. Ya sabes los motivos. Tendrás que enfocar más tus facultades y hacer un esfuerzo adicional. Si quieres encontrar a Fallom y salir de aquí, por supuesto.

-Me estás exigiendo demasiado -reclamó Bliss.

-Yo no lo estoy haciendo -respondió molesto Trevize -es la circunstancia que estamos lo que nos está exigiendo a todos dar más de lo que podemos. Ahora te rogaría que actuemos  a la brevedad.

BaleistaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora