Mi confesión, que era una declaración abierta de mis propios sentimientos, hizo que Chase dejara escapar un gemido ahogado. El resto del grupo contuvo el aliento, e incluso vi por el rabillo del ojo la expresión de desconsuelo de Avril; sin embargo, el ambiente cargado de tensión se evaporó en el mismo momento que se oyó la vibración de un móvil.
Me aparté de Chase con un empujón, mandándolo de nuevo contra el muro que había a su espalda. Todos hicimos el mismo movimiento: indagar en nuestros bolsillos para descubrir que el móvil que sonaba era el mío propio.
Leí en la pantalla la identidad de la persona que estaba llamándome y no tardé en responder.
-Harlow, ¿qué debemos hacer? –la voz de Petr sonaba ronca.
Observé a mis compañeros de grupo. Chase había regresado junto a su hermano y Percy, con un gesto de absoluto estupor; Avril y Alice cuchicheaban en voz baja, seguramente comentado el espectáculo de hacía apenas unos minutos antes. Aún no había recibido ninguna noticia de Gillespie y eso había empezado a inquietarme, abriendo viejos miedos sobre traiciones.
-¿Estáis todos ahí? –indagué.
-Hemos rodeado el edificio –contestó Petr-. Y hemos podido averiguar que ahí dentro hay bastante actividad; demasiado tránsito de idas y venidas.
Lancé una mirada especulativa al abandonado colegio en el que Kasper se encontraba atrincherado junto a Mina. De cualquier forma, si había vigilantes en las ventanas, nos pillarían cuando intentáramos entrar; miré a Caleb, recordando que él tenía una buena puntería y que era bastante diestro con el uso del arco.
-¿Habéis encontrado alguna forma de entrar sin ser descubiertos?
Petr tardó unos segundos en responder.
-Hay algunos licántropos vigilando por algunas de las ventanas –explicó, confirmando mis sospechas-. Si pudiéramos eliminarlos, tendríamos una oportunidad de colarnos por la parte trasera, que es la que se encuentra menos vigilada.
Entrecerré los ojos para intentar divisar a los vigías de aquellas ventanas. Encontré un par de licántropos que no era capaz de reconocer en algunas de las ventanas, bajo su forma humana y con la mirada recorriendo la calle que se extendía por delante del colegio abandonado; Petr seguía atento al otro lado de la línea, a la espera de que decidiera el siguiente movimiento.
-Quiero que envíes a cuatro hombres y que esperes mi señal para que puedan colarse en el interior del edificio –le pedí e hice una señal a Caleb para que se acercara a mí; me separé unos segundos del teléfono-. ¿Eres capaz de eliminar a cuatro de esos licántropos que hay vigilando por las ventanas?
El rostro se le contrajo cuando forzó su vista para localizar a los objetivos que le había señalado. Petr se mantenía en silencio al otro lado del teléfono, manteniendo la calma hasta que le diera la orden de que se pusieran en movimiento.
-Tendría que acercarme un poco –explicó Caleb.
-Hazlo –repuse.
No le perdí de vista mientras se acercaba a su esposa, que ya sostenía el carcaj y el arco de Caleb; lo tomó y se inclinó para decirle algo al oído a Lena. Después, accediendo a hacer lo que le había pedido, se dirigió hacia una de las escaleras de incendios de uno de los edificios adyacentes, subiendo un par de pisos para poder tener una mejor visión de sus objetivos.
Todos tragamos saliva cuando lanzó la primera de las flechas y se oyó un pequeño gemido en el edificio abandonado. Caleb, lejos de amilanarse, siguió disparando flechas hasta que cumplió con sus objetivos; me hizo un movimiento con el brazo para indicarme que era mi momento y yo me apresuré a ordenarle a Petr que mandara a los licántropos para que se encargaran de limpiar a los vigías y los sustituyeran para no levantar sospechas.
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Alpha (Saga Wolf #3.5)
WilkołakiDiez años. La vida sigue y un servidor intenta pasar página. Estar dándolo todo para que luego elijan al otro es la putada más grande del mundo, pero la Tierra sigue girando y tú debes continuar. Y eso es lo que intento hacer... hasta que reci...
