En la Foto: José Alfredo Martínez
Daniela
Desmayarme justo cuando entraba al Instituto fue lo más vergonzoso que me pudo pasar y que Ethan me alzara hasta la enfermería fue peor. Podía sentir su fuerte pecho y sus brazos a mí alrededor, estaba tenso y temblaba un poco... o puede que la que temblaba era yo, quien sabe. El punto es que su aroma era embriagante y su cercanía cautivadora, tal vez en mi condición no podía darme el lujo de pensar en algo así, después de todo me sentía débil y mareada...
Así que, en un intento por despejar mi mente y evitar que mis mejillas se pusieran ridículamente rojas, inicie una "conversación" con alguien que no hiciera que mi cuerpo reaccionara de esa forma: Noah.
Ethan no me soltó la mano en ninguno momento, hasta que me apretó fuerte y yo reaccioné a su agarre, él tiene mucha fuerza; no sé por qué me sujeto así, al principio estaba disfrutando del calor de sus manos, y es que mi cuerpo estaba tan congelado, que tenerlo cerca me parecía apropiado, había tomado mi mano y empezó a acariciar mis dedos y muñeca, yo no dije nada al respecto, de verdad estaba disfrutando aquello. A tal punto que sentía mi corazón acelerarse de nuevo, no podía permitirme eso, era peligroso; así que en un intento por distraerme, empecé a hacer bromas con mis amigos y Connor como no puede dejar pasar la oportunidad me siguió la corriente (se lo agradecí muchísimo). Ethan estaba causando estragos en mi interior y tenía que disimular.
Los muchachos se fueron y me dejaron sola con Ethan; no entendí cómo fue que paso eso, pero bueno; la verdad no era normal que Elliot o Connor me dejaran sola con alguien que no conocían y más con el estado en el que estaba, Noah... eso es otra historia. El momento fue de lo más incómodo, empezando porque mi broma no inició muy bien y Elliot tampoco ayudó, ahora que lo pienso debí quedarme callada. Me acosté y cerré los ojos pretendiendo dormir, pero sentía la mirada atenta de Ethan en mí; deje pasar unos minutos y lo miré de lleno.
-¿Cómo te sientes? Ya no estás tan fría.
¡Ja! ¿Cómo voy a estar fría si sigue consintiéndome así?
-sí, estoy mejor, de verdad tienes que ir a clase –dije, aunque no quería que se fuera, sabía que la universidad era importante y él amaba su carrera.
-sí, pero por una vez que falte no pasará nada, no te voy a dejar sola –y no voy a entrar en detalles de todas las agradables sensaciones que este comentario produjo, porque no quiero sonar como una tonta.
Llegó la ambulancia y me tomaron los signos vitales, les dije que tenía un soplo cardíaco, causado por una endocarditis infecciosa (Ethan me miró sorprendido y preocupado, era por eso que procuraba no decir nada de mi enfermedad ¡Te miran con lástima! No necesito la lastima de nadie) y me llevaron al hospital, Ethan me acompañó en todo momento.
Me revisaron... exámenes, más exámenes, suero (antibiótico)... bueno, lo usual, me dieron la dichosa medicina (betabloqueantes, antiarrítmicos y digoxina) aumentaron la dosis y me dejaron en observación ¡Que estupidez! Yo ya me sentía bien, pero debía asegurarse que no volviera a tener una crisis; dos en un día sería demasiado.
Luego llame a mi padre y le conté, lógicamente se preocupó pero le expliqué que estaba con Ethan (tuve que decirle quién era y porqué estaba con él, etc...) dijo que hablaríamos de eso luego y entonces colgó, no sin antes avisarme que llegaría al hospital en una hora. Mientras, Ethan se quedó conmigo todo el tiempo.
En la habitación del hospital, con las mantas encima, el suero en la mano derecha y con él a mi lado, estábamos viendo un película.
-debes tener muchas dudas –dije, la verdad si debía tenerlas, imposible si no, pero no había querido responderlas y apreciaba el hecho de que no me presionara para ello.

ESTÁS LEYENDO
Entre Tú y Yo
Teen FictionBasado en hechos reales En memoria de Diana López (1962-2011) Tal vez las condiciones no fueron las mejores pero estoy feliz de haberte conocido. Dicen que el amor llega cuando dejas de buscarlo, que tu pasado no define quien eres... y a pesar que t...