Veintidos

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Daniela

El médico decía que el golpe en la cabeza era lo más grave; el soplo seguía igual y también la infección, tal vez el desmayo se debió a la dosis que me estaban administrando, pero que no era de qué preocuparse; la cuestión era el golpe, me harían una resonancia con contraste para ser más meticulosos y a partir de ahí decidirán el siguiente paso.

No quiero imaginar la fortuna que eso representaba para mi padre... tenerme como hija es muy caro. Recordé el problema que teníamos con la mercancía y me pregunté ¿Cómo mi padre pagaría la resonancia y todo lo que me estaban haciendo? el solo uso del electrocardiógrafo representaba un costo.

Trate de incorporarme para sentarme en la orilla de la camilla, necesitaba sentir mis piernas; ese odioso aparato ya me tenia harta con su pi, pi, pi...

¡Sí! estoy bien, mi corazón también late bien. ¡Gracias por resaltarme lo obvio!...

Estoy hablando con una máquina... tal vez el golpe me afectó más de lo que pienso. A eso debo sumar el frío horrible que estaba haciendo en esa habitación, si van a cobrar por el servicio debería ofrecer uno bueno, al menos calefacción... no les vendría nada mal. Apoye mi mano para pararme pero al parecer mi cuerpo no respondía, y eso encendió en mí una voz de alarma.

Una parte de mi cuerpo no respondía, no se movía, pero en mi mente no lograba reconocer cuál ¿Por qué? Con dificultad y bastante dolor logré sentarme en la camilla, mirando la puerta y deseando que el médico entrata para preguntarle todo lo que en mi cabeza abundaba: dudas.

La puerta se abrió dejando ver a un travieso Ethan y lo digo porque tenía esa mirada de niño pequeño haciendo una travesura. Sonreí, se veía muy tierno. Por un momento olvide el dolor.

-hola ¿de quien te escondes? -él se sobresaltó, luego cerró la puerta y se acercó a mi.

-de las enfermeras... creen que te voy a hacer daño -dijo molesto, yo reí -¡es absurdo!

-ellas no te conocen -señalé -¿como esta mi padre?

-esta bien, preguntando a la enfermera en jefe como es el procedimiento y eso... está un poco inquieto.

-¿procedimiento?

-la resonancia... te la harán en unas horas -fruncí el ceño -¿qué pasa?

-no tenemos para pagar una resonancia, ¿de donde saco el dinero mi papá?

-bueno... alguien pago...

-¿quien se la presto? -dije tratando de atar clavos.

-nadie se la presto -abrí los ojos -una persona pagó todo...

-¿Michael?

-no

-¿tu? -Ethan negó, pero él es muy malo mintiendome, sin embargo no dije nada más, luego encontraría la forma de pagarle... supongo que mi padre le agradeció por eso... tal vez solo estoy especulando, pero el pagar este tipo de cosas es muy de Ethan -gracias... -él frunció el ceño.

Por todo, por ser tan amable conmigo, por preocuparte por mi, por pagar todo esto... gracias. No tengo palabras ni acciones para agradecerte todo lo que has hecho por mi, me siento muy alegre de tener a una persona como tu en mi vida...

-bueno... por estar aquí... ya sabes -aclare la garganta -debo compensarte...

-mejorandote es una buena forma -me miró y luego quedó frente a mí... podía sentir su calor y olor perfectamente, esa colonia que tanto me gustaba, creo que me sonrojé; asentí.

Entre Tú y Yo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora