-Cap. 27.

9.4K 483 96
                                        

Sabía que tendría que pararle, que apartarle, pero no podía. Sentía que había una especie de burbuja entre nosotros dos, algo que impedía que nos separasemos. No me sentía nada mal, la verdad. Me sentía... bien.

Sentí como todos los problemas, las preocupaciones y el dolor disminuian, hasta casi desaparecer. Le agarré del pelo, y lo apreté más contra mí. No sentía otra cosa más que a Alex. Alex Alex Alex, por todas partes.

Me sentía reconfortada, y le abracé por el cuello, y le besé. Él esbozó una sonrisa entre beso y beso, y Alex me agarró más fuerte de la cintura, sin hacerme ningún daño.

No comprendí porqué separó nuestras bocas.

-Bueno, bueno,-dijo- creo que ya es hora de llevarte a tu casa.

-¿Y la comida?-dije, y sentí que se me había acelerado la respiración.

-Creo que se conservará bien en mi nevera.-y esbozó otra enloquecedora sonrisa-.

-Supongo-susurré-.

Alexby cogió la cesta y la llevó al coche. En mitad del camino, me cogió de la mano y me apretó suavemente los dedos, y no pude evitar sonreir.

***

Ya habiamos llegado a la puerta de mi casa. Salimos del coche. ¿Y ahora como nos tendríamos que despedir? ¿Con un beso, o con dos en la mejilla? No tuve tiempo de empezar a preocuparme, ya que Alexby estampó sus dulces labios con los mios.

El beso duró unos 10 segundos, muy pocos para mi gusto.

-Hasta... ¿mañana?-me dijo-.

-Claro.-susurré-.

Se fue en su bonito coche, y yo me quedé ahí, en la puerta del edificio viendo como se iba, hasta que me dí cuenta de que tenía que entrar en mi casa.

Cuando pulsé el botón del ascensor, este se abrió y ví a la persona que menos quería ver.

Rubén.

Sentú como el dolor que antes se había casi desvanecido, volvía a atraparme, provocando pinchazos en mi pecho. 

No me molesté en saludarle, simplemente entré sin mirarle. Él empezó a hablar primero.

-Anda, con que te gustan los Youtubers, ¿eh?-dijo, y su aliento olía al alcohol-. Dios mio, pero que puta eres, ¿Alexby? ¿En serio? ¿Quién será el próximo, Mangel?

Le miré. Tenía en el rostro una extraña mueca de superioridad.

-¡Cállate! ¡Tú eres el menos indicado en esto, ya que en el poco tiempo que estuve contigo me engañaste con dos...!

-Me da igual. -me interrumpio-. Mejor estar solo que mal acompañado. Ah, pero es que tampoco estoy solo, tengo a todos mis amigos, y a todas las tías que vienen todas las noches a mi casa.

Eso me sentó fatal. Ya notaba las lágrimas a punto de derramarse por mis mejillas. Aparté el rostro y miré al frente. No quería darle la satisfacción de verme llorar por él.

Pasaron unos segundos, y el ascensor empezó a abrirse. Salí como una persecución, y las lágrimas comenzaron a salir a trompicones. 

-Espera.-me dijo con voz seca, y me sujetó del brazo-.

-¡DEJAME EN PAZ! ¡ERES UN IDIOTA!-le grité, entré a mi piso y cerré de un portazo-.

Me encontré a mis padres en el salón, mirandome confundidos, pero me daban igual. Entré a mi habitación y heché el pestillo.

P.O.V RUBÉN

-Me da igual. Mejor estar solo que mal acompañado. Ah, pero es que tampoco estoy solo, tengo a todos mis amigos, y a todas las tías que vienen todas las noches a mi casa.-le solté, aunque enseguida me arrepentí, ya que ví que estaba a punto de llorar. ¡Rubén, eres un gilipollas! ¡Un completo estúpido!-.

Me dieron ganas de abrazarla, y decirle que no pensaba todo eso, que solo estaba cabreado por que estuviera con Alexby, y no conmigo, que quería que me perdonara... Pero el alcohol se me había subido a la cabeza. ¡Qué casualidad que justo cuando ya la había cagado la mente me volvía a funcionar bien!

El ascensor se abrió, y ella se dispuso a salir, pero la cogí del brazo y la retuve.

-Espera.-le dije-.

Tenía pensado explicarselo todo, y suplicarle que me perdonara, pero entonces ella gritó:

-¡DEJAME EN PAZ! ¡ERES UN IDIOTA!-y pude ver como las lágrimas empezaron a derramarse por sus delicadas mejillas-.

Se marchó a su piso, y cerró la puerta de un portazo. Salí del ascensor, y supe que lo había jodido todo aun más. Pegué un puñetazo a la pared.

-¡JODER! ¡JODER! ¡JODER!

Era un idiota, _____ tenía razón. Ahora solo tenía ganas de una cosa: romperle la puta cara a Alex. 

Pero pensandolo mejor, no sería plato de buen gusto darle el placer de que viera lo que me importara la Pelirroja, cuando estaba con ella. 

Me dirigí a mi piso con el ánimo más que por los suelos.

Solo cuando te ví (Rubius&Tú)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora