-Jamás me cansaré de este lugar-Digo masticando mi deliciosa comida.
Estoy tan feliz de estar aquí, en mi restaurante favorito con la compañía de Thomas. Ambos son muy agradables.
-Se nota-Dice él con una sonrisa.
-¿No te ha gustado tu comida?-Le pregunto al ver que no come.
-Me ha gustado, pero me gusta mas verte-Dice con una sonrisa picara.
-Eres demasiado empalagoso, ¿sabes?-
-Solo contigo, guapa-
Pongo los ojos en blanco.
-Hablando de empalagoso, ¿cuándo me haces un pastel?-
-No lo sé-Digo sintiendo la mirada de alguien mas sobre mí-Cuando quieras-
Miro a mi alrededor disimuladamente. Al voltear a mi lado derecho, a dos mesas de distancia veo a un hombre de traje azul marino, con el cabello perfectamente bien peinado y los ojos mas curiosos que alguna vez vi, mirarme sin disimulo.
-¿Cuándo puedes?-Me pregunta Thomas haciendo que deje de mirar a aquel sexy hombre.
-Pasado mañana-Asiente-Mañana quiero ir a ese lugar en donde tienen en adopción a perritos y gatitos, deseo tanto tener un amigito conmigo, ¿me acompañas?-
-Claro que sí-
Ya sabía que diría que sí, le encanta estar conmigo.
Me rio de su felicidad y terminamos de comer. Trato de ignorar al hombre que no ha dejado de mirarme, ni siquiera e volteado de nuevo para encararlo, está vez no me atrevo.
Sus preciosos ojos grises se quedan gravados en mi mente.
Thomas habla y habla, en un momento de curiosidad me pregunta por mi familia, a lo cual yo no contesto, solo le pido que él me hable de la suya. Su madre es psicóloga y su padre es dueño de una franquicia de restaurantes italianos. Tiene tres hermanos, dos mujeres y un hombre. Según su experiencia, toda su familia, que porciento agrega que es muy grande, se llevan de maravilla. En vacaciones se van todos de viaje a distintos lugares, los sábados sin falta se juntan y en navidad hacen una fiesta enorme.
-Voy al baño-Aviso después de que paga la cuenta.
Esta vez me ofrecí a pagar yo, pero él dijo que un caballero nunca deja pagar a una dama, pero que se lo pagaba con un pastel. Eso me dio mucha risa.
Camino al baño con tranquilidad. Me encierro en un cubículo y hago mis necesidades, después salgo, me lavo las manos y retocó mi maquillaje y labial. Me miro al espejo y recuerdo la noche de navidad, en que me miré al espejo y solo vi a una horrible Shailene, con ojeras enormes, con los ojos llenos de tristeza, con las mejillas mas que notables y mi cuerpo huesudo. Ahora veo a una mujer con el cuerpo bien proporcionado, con los ojos iluminados de pura felicidad, mejillas sonrojadas.
El recuerdo de Theo abrazandome "tratando de consolarme" al verme llorar por desprecio a mí misma me embarga haciéndome sentir incómoda, ¿por qué sigo pensando en ese idiota?
Salgo del baño pensando en que debo de superar a ese maldito, debo dejar de pensar en él, en sus ojos, en sus labios, en su cabello, en su cuerpo, en su nombre, en su existencia. De seguro él me tiene mas que olvidada, de seguro me hace por muerta. Seguro está con Fatima rehaciendo su relación y volviendo a ser el Theodore que mi mami conocía.
-Up-Exclama.
Estaba tan perdida en mis pensamientos, que no me había dado cuenta de que había chocando con alguien, que al notar mi ausencia me toca el brazo con una suave caricia.
-Lo siento-Me disculpo sin levantar la cara del suelo.
Comienzo a caminar de regreso a la mesa viendo que Thomas estaba muy entretenido con su celular.
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Te odio... Con amor I
RomanceNo es fácil, y quizá nunca lo sea, pero juntos es otra cosa. Theo James y Shailene Woodley viven situaciones que muchas veces ponen en duda sus delicados sentimientos. ¿Estas listo para los cambios?
