Me siento adolorida. Cansada. Con miedo.
No sé en dónde estoy y me da miedo abrir los ojos para descubrirlo.
¿De verdad sigo viva? ¿Después de todo sigo viva? Me pregunto que clase de pecado estoy pagando. Este es un castigo ya muy pasado. ¿Qué he hecho para merecer esto?
Escucho como se abre una puerta y se vuelve a cerrar, enseguida comienzo a temblar y me niego a abrir los ojos. Esos puercos van a abusar de mi de nuevo, son unos enfermos. Asquerosos de mierda, se van a ir al infierno.
Alguien me toma la mano y deja su pulagar en mi muñeca, como sintiendo mi pulso.
Abro los ojos y veo a una mujer, una enfermera ahí.
¿Estoy en un hospital? ¿Cómo llegue aquí? Quiero irme. Necesito irme.
-Señorita, hola, ¿cómo se siente?-Me pregunta con su dulce voz.
Me duele todo.
-Me duele todo-Digo con la voz mas horrible.
Dios, qué pasa conmigo.
-Tómese estos medicamento y se sentirá mejor-
Me tiende un vaso con agua y unas pastilla que no puedo sostener, así que ella me ayuda a tomarmelas.
-Usted lleva aquí tres días desde lo sucedido-Comenta ella-Le hemos hecho unos estudios para ver si no había sido contagiado con alguna enfermedad de transmisión sexual o si había quedado embarazada-
La miro llena de temor, ¿me va a decir o se va a quedar callada?
-Usted está bien, apesar de sus golpes internos y los moretones. Va a estar bien-Dice acariciando mi mano.
No quiero que me toque.
Alejo mi mano de la suya.
-¿Tiene a quién llamar? No encontramos nada suyo que pueda ayudarnos a comunicarnos con algún familiar. ¿Se sabe algún número?-
Ahora que lo pienso, no, no me sé ningún numero.
Niego con la cabeza y ella suspira. ¿Qué va a pasar ahora?
-Bueno, iré por el doctor-Dice saliendo.
...
No pienso quedarme más días aquí, me están volviendo loca manteniéndome aquí, en revisiones y en preguntas que no quiero contestar. Solo quiero olvidarlo todo, quiero que dejen de preguntar.
Logro salirme de la habitación, ahora solo falta salirme del hospital. Puedo hacerlo, me iré. No me voy a quedar aquí, teniendo que soportar sus estupidas preguntas, al maldito psicólogo imbécil que solo quiere que recuerde todo. Yo solo necesito un cálido manto. Pero ni eso tengo.
Camino frunciendo el rostro. La cadera me duele horrible y el abdomen. Bueno, todo me duele, incluso el rostro, tengo la nariz muy frágil por el imbécil que me la rompió.
Logro salir del hospital y ahora solo necesito un taxi.
Camino mirando hacia la calle, esperando que pase un taxi, esperando que alguno se detenga.
Tras minutos sin dejar de caminar, esperando un maldito taxi, logro para a uno, quien es paciente conmigo cuando nota que tardo minutos en subirme.
Le doy mi dirección y él comienza a conducir.
Enseguida me pongo a llorar... Me siento sucia, todo mi ser se siente sucio. Necesito ayuda, necesito apoyo.
No me puedo controlar. Siento que tengo la culpa de todo lo malo que le pasa a la gente, quizá sea por eso que tengo que pasar por todas estas mierdas y no morirme. Mi maldita vida es una mierda y estoy sola...
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Te odio... Con amor I
RomanceNo es fácil, y quizá nunca lo sea, pero juntos es otra cosa. Theo James y Shailene Woodley viven situaciones que muchas veces ponen en duda sus delicados sentimientos. ¿Estas listo para los cambios?
