Capítulo 7

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Me despierto por el brusco movimiento de la cama y por las cobijas que me caen encima. Molesta aparto las cobijas y me asusto al ver a Theo correr al baño.

Esta vomitando y entonces recuerdo de lo borracho que se puso ayer, así que me apresuró y bajo a la cocina por pastillas para la resaca y agua.
Regreso a la habitación, entro al baño y veo a Theo lavándose los dientes frente al espejo.

-Te traje pastillas para la resaca-Me acerco a él.

Theo me mira por el espejo serio.
Se ha levantado con un humor terrible, el dolor de cabeza lo ha de estar matando.

Se enjuaga la boca con agua de la lleve y se seca con una pequeña toalla.
Al terminar se pone recto y de frente a mí.

-Gracias-Me dice serio.

Le doy las pastillas y el vaso.

Mientras él se toma las pastillas y se termina toda el agua, me permito observalo. Me siento pequeña a su lado, él es muy alto. Y guapo.

-¿Te sientes muy mal?-Le pregunto nerviosa.

-Sí-Asiento con la cabeza.

Theo sale del baño dejándome sola.

Me lavo los dientes aprovechando el momento.

Salgo del baño y veo a Theo acostado en su cama boca abajo abrazando la almohada.

Tanto bailar me dejo muy agotada, así que decido quedarme en la habitación de Theo y dormir otro rato.
Me meto entre las cobijas y cierro los ojos.

...

¿Me pregunto que horas serán?
Dormí un buen rato por lo que veo. El sol ilumina toda la habitación... No recuerdo haber abierto la cortina.

Miro a mi derecha y veo a Theo mirando el techo. Él ha de haber abierto la cortina.
Parece estar de mal humor. Tiene el ceño fruncido, aunque no sé porque me extraña si eso es normal en él.

Me siento en la cama y veo el mueble a un lado de Theo. Según el reloj es la 1:13pm.

Vuelvo a recostarme, solo que esta vez Theo me mira.

Recuerdo cuando me humilló y me dijo cosas groseras... Cuando dijo que amaba a Fatima y que por mí no sentía nada.

Decido no preguntarle nada y darle la espalda antes de que él diga algo.

Así me quedé un buen rato. Sin hacer nada, acostada dándole la espalda a Theo, pensando en todo lo malo y lo bueno que pasó ayer.
Fue lo mejor el haberme hecho amiga de los chicos; son excelentes personas. Ya los aprecio mucho, ellos lograron hacerme reír sin esforzarse un poco. Ellos me hicieron disfrutar de la noche que comenzó terrible, la noche que mi detestable suegra arruino...

Escucho a Theo suspirar y siento como la cama se mueve.

¿Estará dormido? Él tampoco se ha levantado para nada. ¿No debería estar sediento? Esta con resaca, se supone que debería tener mucho sed.

Me doy la vuelta quedando desgraciadamente frente a Theo... Él me observa sin decir nada.
No puedo evitar que mis mejillas se sonrojen ante su mirada.

-¿Cómo estas?-Le pregunto tratando de relajar este momento tan incómodo.

-Con resaca-Dice serio.

Que genio...

-¿Quieres que te traiga algo?-Theo parece extrañado de mi amabilidad... Y yo igual.

-Agua estaría bien-Dice, pero esta vez parece amable.

Me levanto con lentitud de la cama, salgo de la habitación y bajo a la cocina.

Te odio... Con amor IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora