Hola, mi nombre es Sandra, voy al instituto y solo podría daros un consejo. Tened cuidado si os enamoráis de una profesora. En mi caso, me enamoré de mi profesora de física y química y esos juegos fueron a más causando grabes consecuencias.
Primer l...
Me levanté más temprano que Daria, seguía dándole vueltas a como le vomité a la noche anterior encima. A mi me dio una mezcla de asco y vergüenza, pero sin embargo ella lo gozó.
Decidí hacerle el desayuno, para agradecerle todo lo que hace por mi, Daria me tenía loca.
Hice unas torrijas y unos cafés, los puse en una bandeja y fui directa a la habitación de Daria.
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Cuando entré por la puerta vi que ya estaba despierta, al verme sonrió y se levantó rápidamente a besarme.
Desayunamos tranquilamente y me llevó al instituto, para que nadie sospechara me bajé del coche unas calles antes. No me preocupaba nada mi padre, ya que Irene me estaba cubriendo diciendo que me había quedado a su casa a dormir.
La mañana pasó bastante normal, aunque en varias clases me habían vuelto a entrar náuseas, estaría cogiendo algún virus o algo.
Como cada día, a la hora del patio iba al despacho de Daria para verla, pero hoy no me apetecía nada. Al final decidí ir, aunque estaba súper mareada, al entrar Daria fue corriendo hacia mi.
-¿Qué te pasa Helena? Estás muy blanca.
De un momento a otro estaba vomitando otra vez.
-¡Helena!, ¿que te pasa, estas bien?
-Si, si tranquila, creo que estoy cogiendo un virus.- dije limpiándome.
-No creo que sea un virus, deberías mirarlo por si acaso es algo más grave.
Estuvimos hablando un buen rato sobre como investigar quien había sido la persona que vomitó en el pasillo, entonces Daria se levantó y me dijo:
-Ven, acompáñame a un sitio, quiero enseñarte una cosa.
Me llevó fuera del instituto y nos paramos en frente de una entrada de lo que parecía ser un edificio abandonado, abrió la gran puerta de metal con una llave y entramos.
En cuanto encendió la luz vi que allí dentro tenía un gran laboratorio, ya sé para que me había llevado allí y de donde sacaba todas las probetas que utilizaba conmigo.
-Aquí es donde haré las pruebas de ADN, sacaré muestras de todos los alumnos diciendo que son unas pruebas medicas, tengo una vieja amiga del ministerio de salud que me ayudara a hacer la carta.
-Vale, perfecto.-por fin sabríamos quien había sido el capullo que nos había espiado.