¿Daria en Texas?

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P.O.V Daria

Le acababa de soltar un guantazo a Helena, no quería ser así, la mujer que pega por que hacen las cosas mal o no le hacen caso.

Pero por una parte se lo merecía, no debía haberme hecho eso, ahora mismo solo sentía rabia.
Ya me ocuparía de hablar con Paula más adelante, esa zorra no se como se ha atrevido a romper el trato.

No podía seguir allí mirando a Helena con rabia, todos los de alrededor se habían girado a mirar que pasaba, yo solo me limité a salir de allí lo más rápido posible.

P.O.V Helena

Había pasado todo muy rápido, aún estaba procesando lo que acababa de pasar, ¿por qué le había seguido el beso a Paula? Y lo más importante, ¿qué coño hacía Daria en Texas?

En cuanto procesé toda la información salí corriendo por dónde se había ido Daria, le debía una explicación.
De todas maneras yo también tengo cosas que echarle en cara, no tiene por qué ser ella la que huya, la que se indigne con toda esta situación.

De todas formas yo sabía que había hecho mal, tenía que pedirle perdón, pero en cuanto salí y no la encontré sentí una presión muy fuerte en mi pecho. De un momento a otro estaba de rodillas, notaba el sabor salado de las lágrimas en mi boca.

¿Por qué tenía que enamorarme de mi profesora? ¿Por qué me dio un ataque de celos y la cagué?

De repente noté una mano en mi hombro, sabía quién era, no quería girarme, ella no tenía la culpa, yo había sido la que había seguido aquel beso...

- Déjame en paz por favor... -dije sin girarme.

Dejé de notar su mano y vi como Paula pasaba por delante de mí en dirección a dónde habíamos quedado con todos los de la clase.

Es increíble como todo está perfecto y de un momento a otro ese todo se vuelve un infierno.

Cuando me recompuse un poco fui a donde habíamos quedado con los de la clase y allí nos dijeron que podíamos quedarnos un par de horas más fuera del hotel y que luego volviésemos puntuales.

En cuanto dijeron eso, solo se me pasó por la cabeza ir a emborracharme, fui a un bar cercano y empecé a beber.

Me sentía muy mareada, no se porqué de un momento a otro estaba subida sobre un toro mecánico.

No sabía que estaba haciendo pero solo me sujete con todas mis fuerzas y esperé a que que el toro dejara de zarandearse.

De pronto escuche una voz masculina que provenía de un megáfono.

-Vaya, vaya, parece que tenemos un nuevo récord, ¡6 minutazos! muy bien señorita, cuando quieras ves a por tu premio.

Fui a una especia de caja y allí me dieron un fajo de billetes, el cual me metí en el bolsillo.

-Oye guapa, ¿quieres pasar un buen rato?

Dirigí mi vista hacía la chica que acababa de hablar y sin darme tiempo a responder empezó a besarme. Me guiaba hasta uno de los baños y empezaba a pasar sus manos por debajo de mi camiseta, no se porqué pero me imagine a Daria y a mi en esa situación y decidí parar e irme fuera del bar.

Al salir lo único que pude hacer es vomitar todo el alcohol que llevaba en mi interior.

Decidí que ya era hora de irme. Fui dirección al hotel dando tumbos, las calles estaban solitarias, notaba como que alguien me estaba vigilando así que me apresuré a llegar al hotel.

Cuando entre a la habitación no había nadie, encontré una nota de Paula avisándome que dormiría en otra habitación.

Me dispuse a desnudarme, me puse una camiseta y unas bragas de encaje negras y deje caer mi cuerpo sobre la cama. Cuando mis ojos empezaban a cerrarse escuché unos ruidos que provenían de la puerta, no sabía muy bien lo que hacía a consecuencia del alcohol, pero fui a abrir la puerta.

Al abrirla me lleve una sorpresa al contemplar la cara de Daria al otro lado.

Daria en un gesto rápido, entró en la habitación besándome salvajemente. Empezó a quitarme las pocas prendas que llevaba y me recostó en la cama para comenzar a lamerme los pezones.

A causa del alcohol perdía la noción del tiempo y de un momento a otro me encontraba recostada sobre la cama con las manos y pies atados.

Daria volvía de rebuscar algo en su bolso y puso sobre mis pezones una pinzas que parecían soltar pequeñas descargas eléctricas.

Encendió las pinzas sobre mis pezones y efectivamente, tiraban pequeñas descargas eléctricas que iban aumentando. Esa sensación me encantaba, me ponía muy cachonda.

Las pinzas seguían haciendo su trabajo, mientras tanto, Daria me metía y sacaba dos dedos por la vagina rápidamente.

Acabé corriéndome, pero esto no acababa así, estaba cansada de ser la pasiva.

Cuando me desató completamente y me besó la frente, en un movimiento rápido me coloqué encima suyo y empecé a besarme apasionadamente.

Empecé a desnudarle, intentando mantener el contacto de nuestros labios en todo momento. Una vez la tenía desnuda debajo de mi, comencé a dar pequeños besos hasta su coño.

Una vez estaba en su coño, comencé a hacer pequeños círculos con mi lengua sobre su clítoris, ella se retorcía de placer, decidí comenzar metiendole un dedo y luego otro más.

Empecé a meterlos y sacarlos rápidamente y escuchaba como gemía mi nombre, decidí introducir un tercer dedo y aumentar mi velocidad hasta que se corrió susurrando mi nombre.

Las dos estábamos agotadas y al final el sueño me consumió.
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Muy buenas, no se si habréis notado algo raro pero bueno. Eliminé la historia sin querer y he tenido que volver a pasarlo todo, aún me queda un capítulo osea que por eso no subiré ninguno nuevo hoy.

Lo siento mucho pero soy un puto desastre.





Profe, te amoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora