Le Ponen Precio A Mi Cabeza

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No pude aguantarme. Así que salí y grité:
-¿¡Qué!?-
-Tranquilo,estaré bien sin ti-dijo mi padrastro.
El Capitán Caraculo se acercó.
-Mi nombre es George-dijo el capitán tendiéndome la mano.
Yo se la estreché. La chica se levantó.
-Yo soy Lenna-dijo la chica-Tú debes de ser Hector-me dijo.
Yo asentí con la cabeza. Nunca había visto a una chica de mi edad tan guapa. Ella se dio cuenta de que me quedaba mirando y apartó la vista.
-Será mejor que nos marchemos, el rey Eduard sabe lo que hicimos en la plaza-dijo George/Caraculo.
-¿Lo hicisteis vosotros?-pregunté
-Nuestro plan principal era raptarte, pero no te encontramos entre la muchedumbre-dijo Lenna-Entonces decidimos ser legales-
Me asusté un poco. ¿Por qué querían raptarme? De repente alguien tocó la puerta.
-Será mejor que abra si no quiere que quememos la casa-dijo una voz.
-Guardia real-dijo George.
-Iros, no quiero que me maten por vosotros-dijo mi padrastro.
Lenna sacó un alfanje y el capitán Caraculo sacó un mosquete. Lenna me pasó una daga. El capitán Caraculo subió al piso de arriba.Oí como rompía una ventana y disparaba.
-¡Largo!-gritó mi padrastro-¡Lo vais a romper todo!
-Para eso te hemos dado dinero ¿No?-contestó Lenna.
De repente la puerta cayó y entraron los guardias. Lenna se abalanzó sobre uno y le cortó la mano de un tajo. La sangre salpicó el suelo. El hombre chilló de dolor y cayó al suelo. Le miré con los ojos como platos. Un guardia se abalanzó sobre mi. Yo lo esquivé.
El guardia se giró y fue a por Lenna, que estaba distraída con otro guardia. Ataqué al guardia que había intentado embestirme. Su espada chocó contra mi daga. Mi arma salió volando y aterrizó en la otra punta. Me escabullí corriendo a la cocina. Agarré los platos y se los lancé al guardia. Este no consiguió esquivarlos todos.Cayó al suelo. Aproveché y lo metí en la cocina a arrastras. Después bloqueé la puerta con una silla. El guardia fue incapaz de salir.
-¡Tenemos que salir de aquí!-gritó Lenna.
Yo asentí y la seguí escaleras arriba, donde se encontraba la bodega y las habitaciones. Mi padrastro, que había estado corriendo de un lado a otro, aprovechó la distracción para salir corriendo por la puerta. Los guardias comenzaron a subir las escaleras. Agarré un barril y lo arrojé por las escaleras. Los guardias intentaron huir pero no fueron rápidos. El barril los empujó escaleras abajo.
-¡Vamos!-gritó Lenna.
La seguí hasta la ventana donde estaba George/Caraculo. Me asomé y vi que no quedaba afuera ni un solo guardia vivo. ¿A qué asesinos me habían vendido?.
El capitán George sacó una especie de gancho con una cuerda atado a él. Lo balanceó unas cuantas veces y después lo arrojó a la casa de enfrente. Nos pasó un cinturón a cada uno. Lenna fue primero. Se subió al a alféizar de la ventana. Colocó el cinturón en la cuerda y se deslizó a la otra casa. Le siguió el capitán Caraculo. Les imité y coloqué el cinturón en la cuerda. Me deslicé. Observé cómo de lejos se acercaban más guardias. Pero desafortunadamente la cuerda se rompió y caí al suelo.

La isla de KatnupHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora