*Hector
Estaba hasta las narices de que la gente me persiguiese, del no poder salir como gente normal de una ciudad y de magos que querían matarme. Pero ahí estaba yo montado en ese dichoso camello trotando por el desierto junto a mis compañeros. Los caza recompensas habían conseguido otros camellos y ahora nos seguían. A su paso dejaban unas nubes de harina que se disolvían con el viento. De repente surgió un carromato entre la nube de harina. Dos caballos tiraban de él y una persona, que reconocí como el domador del Show de Amon, los dirigía a latigazos.
-¡Parece que Amon se ha despertado!-grité.
El carromato no tardó en alcanzarnos. La puerta se abrió y se asomó uno de los trapecistas. En su mano portaba dos dagas. Me sonrió. De un salto se colocó encima del carromato. Comenzó a hacer piruetas y mortales en el tejado. Le miré extrañado. ¿Qué pretendía hacer? Siguió así unos minutos. Pero de repente, en una mortal, algo metálico salió disparado. Me agaché a tiempo. La daga pasó por donde antes había estado mi cabeza. Lo entendí. Con las piruetas quería distraerme. De repente un caza recompensas se puso a mi par. Su camello tenía una especie de trineo donde él se sentaba. De repente saltó con intención de tirarme. Yo le esquivé. Pero al hacerlo perdí el equilibrio y caí. Pensaba que me caería a la arena y los camellos me aplastarían, pero afortunadamente caí en el extraño trineo del caza recompensas. Me reí al ver que habíamos hecho un cambio de camellos. Agarré las riendas del camello/trineo y apresuré el paso. El caza recompensas me comenzó a insultar irritado por el cambio de camellos. De repente una figura se abalanzó sobre mi. El trapecista del circo había saltado del carromato al trineo. Me dio un puñetazo en la boca. Me tambaleé hacia atrás. El trapecista me dio una patada en el estomago. Salí disparado hacia atrás, tropecé y caí a la arena. Por suerte seguía sujeto a las riendas. El camello me comenzó a arrastrar. El trapecista soltó una palabrota. Se sacó una navaja y cortó una lado de las riendas. Si cortaba el otro acabaría bajo las pezuñas de los demás camellos. El trapecista levantó la navaja y después la bajó.
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La isla de Katnup
DobrodružnéHector es un niño huérfano que vive con su padrastro en un pueblo conocido por sus múltiples criminales.Un día descubre que es parte de un mapa humano que lleva a la mítica isla de Katnup.En ella se esconde el mayor de los tesoros.Junto a una tripul...
