Odio A Las Brujas

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*Lenna

De repente Lucy me señaló con el dedo índice. Su dedo se empezó a iluminar y me tiré al suelo justo a tiempo como para ver un inmenso rayo azul que emergía de ella. El rallo golpeó el balcón creando una explosión que destruyó esa parte del palco. Mi cuerpo cayó rodando por los escombros hasta llegar al suelo. Lucy se me acercó.

-Parece que eres toda una superviviente-dijo la brújula-Sobrevivir a semejante caída tiene su mérito-

Intenté gatear lejos de ella. De repente Lucy extendió su mano y me hizo levitar. Me elevó hasta llegar al techo. Después me colocó sobre la inmensa lámpara.

-A ver si sobrevives a esa caída-dijo Lucy.

Volvió a extender su mano y comenzó a zarandear la lámpara. Me agarré y chille aterrorizada. De repente una roca golpeó a Lucy en la jeta. Ella se giró para ver al rey con una piedra en mano.

-Déjala ¿quieres?-dijo mi padre en un acto de valentía.

Me fijé en que el dedo de Lucy compensaba a brillar de nuevo. Iba a lanzar otro rayo. Acto seguido Héctor se abalanzó sobre ella. Los dos cayeron al suelo y el rayo desvió su rumbo. El hechizo golpeó el trono creando un boquete de tamaño considerable en la pared. Ahora se podía ver el acantilado que descansa a las espaldas del castillo.

-¡Niño estúpido!-chilló Lucy golpeando a Héctor.

Este desenvainó su espada y intentó arrearle un tajo en el vientre. Lucy lo esquivó elegantemente. Me fijé en que una capa de granos surgía en su frente. Parecía que la magia estaba haciéndole efecto, lo que significaba que era real.

De repente el cuerpo de Lucy comenzó a vibrar y de él surgieron otras ocho "Lucys". Cada una era idéntica a la otra. Todas rodeando a Héctor. Los dedos de cada una de ellas comenzó a brillar. Si todas lanzaban un rayo a Héctor sería imposible que sobreviviese. ¿Qué podía hacer?

*George/Caraculo

El silencio gobernaba en las calles de Draude. Eso pensaba yo mientras huía de un grupo de soldados. Crucé los dedos deseoso de que Jeff y sus camaradas hiciese lo que él denominaba como el Bum Bum. Pasaron unos diez minutos de carrera agotadora y sin fin cuando se oyó el estallido. Los guardias pararon, pero yo seguí corriendo.

Supuestamente tenía que reunirme con los demás en el castillo. Llegué a los jardines que como habíamos planeado, estaban desprotegidos. Corrí cual liebre hasta llegar a la puerta. La abrí para encontrarme con un grupo de piratas y guardias leales al rey. Y entre esto piratas reconocí a un rostro sin ojo.

-Hermano-me sonrió

-Ojotuerto-dije.

-Me alegro de que estés bien-me dijo sonriente.

-Yo también-contesté-¿Donde están Lenna, Hector y Eduard?-

Ojotuerto señaló la sala del trono.

-¿Y por qué no entráis?-dije.

-La puerta está cerrada desde dentro

Sentí un escalofrío. Eso significaba que estaban solos contra Lucy...

La isla de KatnupHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora