—¡Agarraos!—chillé.
Cerré los ojos esperando el impacto. De repente sentí como si el barco se inclinase. Abrí los ojos para ver.
—Es...es...estamos volando—murmuré asustado—¡Estamos volando!—
En efecto, el barco había evitado los arrecifes de la forma más peculiar: volando. Los arrecifes quedaban ahora a unos metros de distancia del barco. Toda la tripulación restante lanzaba vítores contentos de haber sobrevivido. Lenna miraba la escena con los ojos como platos. Transcurrieron unos segundos hasta que atravesamos, mejor dicho volamos, los arrecifes. Nada más pasarlos el barco cayó de nuevo al agua salpicando todo.
—¡Es un milagro!—gritaba algún marinero.
Pero no tuvimos más tiempo para alucinar. De repente el barco paró de moverse a escasos metros de la orilla.
—¡Señores silencio por favor!—gritó el Capitán. Al instante todos dejaron de hablar.—¡Debemos elegir quién hará la primera visita!—
Una persona levantó la mano.
—¡Yo ir!—gritó Jelani.
—De acuerdo, mira si hay algún peligro y después ya buscaremos el tesoro—le explicó Caraculo.
Jelani se montó en un bote y con ayuda de otros tripulantes descendió hasta llegar al agua. Comenzó a remar hasta llegar a la playa. Caminó hasta que le perdimos de vista en la frondosa vegetación. Los tripulantes volvieron a la discusión sobre el contenido del tesoro. Comencé a sentir miedo. Era la hora de la verdad. La hora en la que tenía que demostrar lo que valía. La hora donde se decidiría si el viaje había valido la pena. Definitivamente era la hora de la verdad.
Esperamos una hora hasta que Jelani reapareció en la orilla. Gritó para captar nuestra atención y luego hizo un signo cerrando el puño y levantando el pulgar hacia arriba.
—Bien—dijo el Capitan George—Los únicos que descenderán a investigar serán estos: Lucy, tu irás con Theo—dijo señalando a un tripulante—Lenna tu con Jelani y Jeff irá con Hector. Los demás nos quedaremos de guardia. ¿Alguna pregunta?—
Lenna levantó la mano.
—Lenna—dijo el Capitan.
—Si encontramos el tesoro...¿qué hacemos?
—Cogedlo y traerlo aquí, si es demasiado coged buscad a otra de las parejas para que os ayude a traerla. ¿Algo más?—
Todos negamos con la cabeza.
—¡Pues venga!—nos aniñó George sonriendo—¡El tesoro nos espera!—
Me monté en el bote con Jeff y descendimos al agua. Siempre me he arrepentido de esa decisión.
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La isla de Katnup
AdventureHector es un niño huérfano que vive con su padrastro en un pueblo conocido por sus múltiples criminales.Un día descubre que es parte de un mapa humano que lleva a la mítica isla de Katnup.En ella se esconde el mayor de los tesoros.Junto a una tripul...
