Amaneció con cielos despejados. A las 8:53 yo ya estaba en la cubierta. Me había aseado en los baños del barco y me había vestido. La princesa Lucy estaba sentada esperando. Me di cuenta de que había estado tejiendo. Había recortado su largo vestido de forma que pareciese una corta falda. Sus piernas estaban al aire y calzaba unas botas de cuero. También se había recortado las mangas de su vestido dejando los brazos al aire. Su pelo estaba peinado y se lo había colocado en una trenza. A su lado Lenna vestía su ropa habitual.
-Hola Hector-me saludó alegremente Lucy.
Lenna me hizo un gesto con la cabeza. Cuando me acerqué se levantaron.
-Mi padre me ha ordenado encargarme de vuestro entrenamiento-dijo mirándome por encima del hombro.-Colocaos juntos-
Obedecí y me coloqué a la izquierda de Lucy. Desde ahí podía oler su perfume de fresa.
-Según lo que dijo el mago la magia funciona cuando estáis juntos-siguió Lenna-Vamos a practicar hasta que la logréis hacer por separado-
Los dos asentimos con la cabeza.
-Hay muchos tipos de magia-explicó Lenna-Tendréis una principal y otras secundarias.
Pueden ser fuego, agua, aire, tierra, orden, mental.....y más.-
-¿Cual era el principal del mago?-pregunté intrigado.
-Eso es lo raro, parecía que era experto en todo-dijo Lenna.
Nos quedamos en silencio.
-Bueno...mmm...empecemos-dijo Lenna.
Lenna agarró diferentes objetos.
-Probaremos con todos-dijo Lenna-Así saldrá vuestro poder-
Agarró unos guijarros. Comenzó a lanzárnoslos. No hacían daño pero eran molestos.
-Tenéis que evitar que os den-explicó Lenna.
Intenté pararlos. Cerré los ojos y me imaginé como la piedra paraba y giraba cambiando de dirección. Pero nada. Los guijarros seguían dándome. Abrí los ojos y me volví hacia Lucy. Tenía los ojos cerrados y la mano extendida. Las piedras seguían golpeándola. Lenna paró al ver que no daba resultado, pero Lucy siguió quieta. La miramos con curiosidad. De repente los guijarros del suelo temblaron un poco. Temblaron cada vez más hasta que uno flotó siguiendo la dirección de la mano de Lucy. Abrimos la boca sorprendidos. Pasaron tres segundos y la piedra volvió a caer. Lucy abrió los ojos. Al ver nuestras caras sonrió y dio un grito de júbilo. Continuamos el entrenamiento. Lucy consiguió congelar una gota de agua, doblar un tenedor y hacerme dar un paso al decirme"¡Anda!". Yo lo que conseguí fue:
-Que me golpeasen con guijarros
-Casi quemarme cuando Lenna me lanzó una antorcha
-Pasar 10 minutos mirando un tenedor como un tonto.
Resumiendo....NADA. Parecía que solo Lucy tenía magia en su interior. Seguimos así todo el día hasta la hora de la cena. Nos fuimos agotados al comedor. Extrañados observamos que no había ni una sola bandeja de comida.
-¿Qué pasa?-le pregunté a Harry-¿Y la comida?-
-Hay un pequeño problema con ese tema-contestó Harry
-¿Cual?
-No nos queda ni una miga
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La isla de Katnup
AventuraHector es un niño huérfano que vive con su padrastro en un pueblo conocido por sus múltiples criminales.Un día descubre que es parte de un mapa humano que lleva a la mítica isla de Katnup.En ella se esconde el mayor de los tesoros.Junto a una tripul...
