9. Otra vez tú.

8.8K 869 78
                                        

Kara.

-El infierno siempre trayendo esos aromas tan repugnantemente innecesarios.

-Que elocuente estás hoy, Kara.

Me encontraba esperando en el banco de una plaza cuando sentí la oscuridad detrás de mí acompañada del olor a muerte que ella siempre traía encima. No me molesté en darme vuelta para verla, aceptar que estaba aquí ya era suficiente carga. De todos modos no fue necesario porque pronto apareció sentada con las piernas cruzadas en el extremo opuesto del banco. El foco del poste en frente nuestro súbitamente reventó, extinguiendo la poca luz y dejándonos a oscuras. Suspiré aburrida.

-Y tú sigues igual de inmadura.

-Un demonio con tanto poder como yo tiene que divertirse un poco y usarlo.

-Explotar lamparitas no sé si sea algo de lo que enorgullecerse. Mañana seguro haces estallar palomas, de ti no me sorprendería. -apoyó el codo en el respaldo del banco y su cabeza en la mano. Percibí como se curvaba una sonrisa en su rostro y respiré hondo buscando paciencia.

-No son mis animales favoritos pero no disfruto de hacerlos estallar. -dijo moviendo la otra mano en el aire explicando su punto. Giré la cabeza hacia ella y pese a la oscuridad pude ver sus ojos verdes como si fuera de día.

-Tú eres animal suficiente no necesitas un favorito.

Me levanté e impacientemente esperé las exageraciones de Lena para hacer lo mismo. Hasta a la más mínima acción ella le encontraba una manera de hacerla peor. Pronto estuvo cerca de mí pero siempre manteniendo la distancia. Ni siquiera la miré cuando comenzó a caminar, yo solo seguí su paso.

-He de creer que todavía no elegiste una víctima.

-Que observadora, Luthor.

-¿Le echaste el ojo a alguien ya? -su tono me hizo querer darle un puñetazo.

-Elijes a alguien, ocupa el lugar de tu hermana, ya sabes. Por si lo olvidaste.

-No lo hice. -dije cortándola y mirándola un segundo antes de volver la vista hacia delante. La noche era fría según los pocos peatones con abrigos hasta la cabeza que cruzábamos y traté de recordar la sensación pero mi mente se mezcló con cosas de mi pasado que no quería imaginar ahora.

-Es una interesante actividad esta la de caminar pero ahora me valdría más transportarme.

-Lena Luthor temiéndole a una simple caminata, poesía. -ironicé. -No me siento con ánimos de transportarme hoy.

-Prefiero aparecerme siempre que hago estas cosas. A ti solo se te ocurre caminar, parece que disfrutas de mi compañía después de todo. Si quieres más tiempo conmigo solo pídelo, Kara. -levantó las cejas y puso las manos en los bolsillos de su chaqueta. No me había dado cuenta que tenía una puesta hasta ahora, botas de cuero incluso. En la oscuridad puse los ojos en blanco, no se cansaba de ser cliché.

-¿En algún momento recargas esas baterías de niña creída y molesta o cómo haces?

-Si quieres te muestro.

-Termina esto cuanto antes así me largo.

Algo extraño sucedió en la próxima calle. Caminábamos a al menos un metro de distancia de la otra, a paso firme, cuando frente a nosotras alguien se acercaba, o para una mejor descripción «algo». Tenía un aspecto humano a la vista, un hombre alto con un abrigo enorme y sombrero lo cubrían pero yo lo sentía. No era humano. Creí que era yo solamente la única que notaba tal anomalía en ese ser pero al mirar a Lena ella me miró confusa.

Prohibido Tocarte; Supercorp.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora