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Caminaba de un extremo a otro sin importarme que algunas personas comenzaban a murmurar, sabían que la chica que llamaron los militares esta mañana era mi hermana, y desde ese momento el número de ojos comenzó a aumentar sobre nosotros, justo ahora no necesito un enemigo cuando ella está afuera arriesgando su vida para traer los recursos que nos ayudarían a vivir por más tiempo en este lugar. Axel no lo sabe, he ahí mi problema, Sam se fue tan rápido que apenas pudo intercambiar algunas palabras con nosotros y solo pudimos observarle salir por aquella puerta.

Axel salía de la ducha con el cabello muy mojado, la toalla reposaba en sus hombros y no le importaba que le regañara por ello. Nicolas saltó de la litera y se inclinó tomando la toalla de sus hombros para cubrir con ella su cabeza mojada.

—Te regañará si no lo haces adecuadamente—Dijo suavemente mientras él se sentaba en la orilla del colchón—Solo está preocupado.

— ¿Por qué tardan tanto? ¿Qué clase de hermano soy? , mi papel es proteger a ambos jamás debí dejar que hiciera tal suicidio—algunos jóvenes tenían sus ojos clavados en el adolescente que caminaba una y otra vez por el corredor sentándose y levantándose varias veces—¿por qué no discutimos más sobre esa decisión?, tal vez pude haber ganado pero jamás me escucha, es una...

—Ya sabes cómo es—interrumpió rápidamente Nicolás cuando terminó de secar el cabello de Axel, este tenía el rostro en la almohada cuidando de que permaneciera oculta por un buen rato—es más terca que tú.

Ray lo ignoro y siguió con sus pasos de un lado a otro.

— ¿Axel está bien?—Preguntó Peter. Cuando su distancia disminuyo entre ambos adolescentes su espalda chocó con el frio metal del tubo de la litera.

—De hecho...—Paró en seguida cuando llevó su mirada al colchón de la litera con el rostro de Axel oculto en la almohada sin moverse. Sintió que el corazón se le encogía cuando su hermano menor estaba sintiendo lo mismo que él sentía—Maldición... ¿Qué debería hacer?

—Te preocupas demasiado, puede cuidarse sola, lo sabes—Dijo Nicolas, se sentaba al costado de él colocando una mano en su hombro—es Axel quien debería tener tu atención ahora.


Mi corazón palpitaba como loco y mis pulmones intentaban tomar aire cuando dejé de respirar por un momento. Cerré los ojos aliviada y tomando una gran bocanada de aire dejándolo salir inmediatamente. Abrí los ojos y contemplé a mis pies el gran rastro de sangre del cuerpo que le había disparado justo en la cabeza. El olor a putrefacto inundó mis fosas nasales obligándome a salir del charco de sangre pintando mis huellas de rojo.

—Maldición—Mi uniforme estaba manchado por gotas de sangre que habían brotado cuando la bala perforó su frente—me ha caído en el uniforme.

— ¿Te preocupas por el uniforme?

Wilson estaba frente a mí con todo el "botín" recolectado de algunos autos, las bolsas de plástico estaban a sus pies y la mochila estaba en un hombro con el arma en el otro. Me miraba con el ceño fruncido, ya estaba suficientemente sobresaltado y alterado

— ¡Mi deber es proteger a los reclutas debiste pedirme ayuda!

—Tenía las cosas bajo control.

—Pudiste haber usado el cuchillo.

— ¿Y arriesgarme a que se abalanzara sobre mí?—frunció el ceño—hice bien en dispararle, no puedes regañarme solo por desperdiciar una bala.

Sin recibir la protestación de Wilson continué hacia el siguiente auto con la misma arma que utilicé para romper la ventana. Cuando quité el seguro me concentre en encenderlo como lo había hecho con el primero pero no había funcionado, pero esa idea se esfumó cuando note enseguida las llaves aun en el contacto.

—En este momento los demás están haciendo lo mismo—el auto no logró encenderse del todo, solo emergió un pequeño sonido del motor intentando funcionar— ¿Y a mí me llamas la atención?—de nuevo el sonido— ¿Por una estúpida bala?—el motor se escuchó bien cuando encendió finalmente con un buen sonido.

Recordé lo que hacíamos aquí en estos autos: buscando lo que necesitábamos. Busqué el botón para abrir el maletero, al conseguirlo lo oprimí pero antes de salir del auto seguí con la guantera. Abrí sorprendida los ojos lo primero que miro en ella: un arma pero su cargador estaba fuera. Salí con velocidad del auto ignorando por completo que Wilson estaba ahí observando cada movimiento que hacía y esperando otro comentario mío para regáñame de nuevos e acercó al maletero y lo levanté. En su interior se encontraba una grande y ancha mochila de un hombro.

—Santa Mierda—dije entusiasmada—esto es la lotería—saqueé con fuerza la mochila con el cierre abajo.

Wilson dejo salir un largo suspiro y dejó de cruzar los brazos, se acercó a ella que miraba emocionada el interior de aquella mochila.

— ¿Qué es...?

No terminó para cuando ella sacó repentinamente un arma de las grandes y una pequeña pero con una larga boca de fuego

— ¿Esto es importante o quieres que las deseche? —arqué una ceja devolviéndola, continué en esa mochila hasta que finalmente la levanté colgándola en mi hombro y llevando ambas mochilas que cargaba en mi hombro y espalda a los asientos traseros—Tienen sus cargadores, hay silenciadores y hay más de diez armas guardadas en esa mochila. Tenemos tiempo para buscar más recursos, quizá encontremos un pueblo o algún tipo de estación de servicio, estos autos no pudieron salir de la nada —abrí la puerta del conductor— ¿Conduces tu o lo hago yo?

La pequeña discusión quedo en el olvido cuando nos deleitamos con el "botín" que cargamos en el auto después de que Wilson decidiera conducir. Justamente hoy, he disparado a un objetivo de verdad y no un blanco de madera, después de todo esa discusión no fue nada con las siguientes que me esperan en el futuro.

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🥀⚜️

SOBREVIVIR EN ESTE MUNDO CRUELDonde viven las historias. Descúbrelo ahora