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Estaba corriendo sin rumbo evitando las ramas bajas de los árboles,no tengo mochila,no tengo arma y no tengo un compañero. Cuando entramos al bosque no sabíamos que los "carnívoros"—apodo que eligió—estarían tan cerca de nosotros,tan cerca que casi llegaron a devorar el rostro de Theo cuando comenzamos a correr,Eleazar lo había matado pero una bala llegó a parar en su brazo...

mi cuerpo cayó en un terreno inclinado ocupado con algunos troncos faltantes de los árboles talados,al llegar al final mi caída fue amortiguada por un montón de hojas secas.Con dificultad me levanté del suelo y comencé a trotar. En mi brazo izquierdo tenía un raspón, en mi mejilla derecha una pequeña cortada no muy profunda,solo tengo que darle tiempo para que cicatrice.
No sabía cuanto tiempo tengo corriendo entre los árboles después de separarme de los demás pero sabía que me estaba acercando a un terreno plano, sin árboles,solo hierba alta.

Y ahí estaba,el cielo nocturno estaba a simple vista,la hierba no era muy alta pero cubría mi calzado. Pero la única cosa que no podían creer mis ojos era una milagrosa casa rural en el centro con una valla de madera rodeándola y ese buzón afuera de la pequeña puerta de la valla. Sin pensar dos veces corrí todo lo que pude sin caerme en el intento,a pesar del dolor corporal por la caída aún así quería llegar y si es posible de que alguien esté ahí pueda pedir ayuda sin que me maten.Con manos temblorosas y con la desesperación intenté abrir la pequeña puerta de la valla,al lograrlo ni siquiera la cerré cuando ya estaba casi gateando hacia la puerta,mis piernas flaqueaban y ya no podía estar más de pie,estaba hecha un desastre,a penas pude mantenerme de pie cuando caí de rodillas como esa vez en la carretera con esos tipos pero ahora estaba de rodillas frente a la puerta blanca de madera,con mis puños sucios y poca sangre golpee la puerta con la fuerza que me quedaba,fuerza para mantener al menos los ojos abiertos.

—¡Ayúdenme!—golpeaba la puerta con fuerza, lo intenté hasta qué mis manos dolieran lo necesario y así quedarme de espaldas contra la puerta con las piernas hasta el pecho mientras las rodeaba mis manos,oculte mi rostro en mis rodillas y cerré los ojos.

°°°

Con una linterna con poca batería corríamos entre los árboles en busca de algún milagroso refugio que nos salvará la vida por una noche. Mientras que iluminábamos los árboles al bajar la linterna por nuestro paso lográbamos distinguir algunas ramas bajas que podrían chocar con nuestros rostros agregando que podía hacernos varias cortadas poco profundas por nuestra velocidad.

—¿Aún...nos siguen?—dijo entrecortadamente por su respiración agitada.

Giré el rostro varías veces para también ver por dónde corría,a no ser que caiga y me rompa una pierna o un brazo y eso sólo empeoraría las cosas,aunque la bala en mi brazo ya es algo por lo que tengo que preocuparme.

—Los perdimos, pero no bajes la velocidad debemos encontrar un lugar donde refugiarnos.—sentía mí corazón latir rápidamente que también podía sentirlo en mi cabeza,mi nariz la sentía helada, y comenzaba a cansarme,a no ser que el dolor me mantenga despierto.

—¿Pero dónde?,estamos entre árboles en la noche con linternas a la mitad de batería.

—...Descansemos un poco y...luego buscaremos—dije comenzando a detenerme dando pequeños saltos enterrando la suela del calzado en la tierra—veremos si tendremos suerte para pasar la noche.

Nos habíamos sentado en una roca con la parte superior plana con musgo sobre ella,gotas de sudor comenzaron a recorrer nuestras barbillas hasta caer en la piedra.

—¿Ahora que?—dijo jadeante con la cabeza hacia abajo y sus manos sobre sus rodillas.

—...Solo...solo estamos descansando.

—¿Por cuanto?...debemos regresar.

—Nos atraparan si regresamos,además las linternas no durarán mucho.

Elevó su rostro hacia el cielo nocturno colocando ambas manos sobre su cabeza y ahogó un grito.

—Vamos a morir.

—¿Que?—fruncí el ceño al escucharlo, y al llevar mi mirada hacia el pude ver cómo enterraba las uñas hasta conseguir que se dejase marcas en la piel.

—¡Moriremos...no tenemos oportunidad,nos encontrarán y nos asesinaran!

—No entres en pánico,baja la voz.

—Entonces...¿qué haremos para salir de esto?.

Cuando abrí la boca para contestarle no salieron palabras, sonaron gruñidos distantes pero a la vez se acercaban. Al devolverle la mirada solo asintió,tomó la mochila y seguimos con nuestro camino sin rumbo.

°°°

—«¿Y si ya se dieron cuenta de que nos hemos tardado bastante por hoy y decidieron mandar a otro grupo para buscarnos?,puede ser posible,tiene que serlo»—frotaba mis manos intentando calentarlas,después de caerme con pedazos de troncos mientras corría mi pierna derecha se había lastimado,me dolía para correr o trotar,solo podía caminar lento, y eso me desesperaba.

Eleazar y los demás nos habíamos separado tras un accidente al escapar,tomamos caminos diferentes pero solo Theo y Eleazar tenían las mochilas,las linternas y probablemente armas.

—¿Eleazar? ¿Theo?...—giré el rostro a la derecha rápidamente agachándome en mi lugar al escuchar algo en esa dirección. Dure unos minutos al saber que un cuerpo con partes faltantes apareció con múltiples gruñidos, entre en pánico al recordar que no podía correr,no tendía cuchillo por qué me lo habían quitado y aún peor no tengo un arma.

Comencé a caminar levantando un poco mi pierna y trate de seguir lo más rápido que podía para encontrar algo con lo que pueda asesinar a ese "devorador"—apodo que eligió—mientras tenía la oportunidad y la ventaja de la distancia.

—No,no,no—llegué a un árbol apoyándome en una rama,trate de arrancarla pero no podía,intente muchas veces cuidando mi espalda,el devorador estaba cerca y yo estaba por morir. Ya podía oler el olor desagradable acercándose,me di la vuelta cuando ya me había puesto una mano en mi hombro,alejaba su cuerpo por medio de su hombro y cabeza,sentía mi mano hundirse en la frente,las ganas de vomitar en ese momento desaparecieron cuando un cuchillo atravesó el costado derecho de su cabeza,me quedé petrificada en mi lugar cuando el cuerpo calló dejando ver a un hombre armado mirándome fijamente.

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SOBREVIVIR EN ESTE MUNDO CRUELDonde viven las historias. Descúbrelo ahora