La mujer abastecía
de los perfumes que disponía,
amaba su fragancia
tanto así que no dormía;
"Tonta, tonta, tonta" se repetía,
una más del montón que vivía.
La muerte la buscaba
cansada y vívida,
una cosa absurda
que en la noche se sumía.
"Mañana amanecerá".
No pierdas más,
la muerte le aconsejaba
en su necedad.
(The Writer)
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¿Poeta, yo? ©
PoesiaSiempre me he preguntado si la poesía son reglas o una expresión, sílabas métricas o pensamientos acoplados. Motivo esencial para que cada vez que la inspiración toque mi puerta, un nuevo poema estará como medio para encontrar la respuesta a la preg...
