Conciencia

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La voz que te susurra al oído,
la misma que te acompaña,
te elogia y te atrapa,
en sus redes de hilo fino.

Pero aunque parezca una araña
tejiendo su propia trampa,
especula soluciones,
hace que te emociones.

Emoción del porvenir,
del mañana y del futuro,
de una vida tranquila
sin ningún murmullo.

Esa voz extingue,
es ahogada en sus mentiras,
se atraganta con sus palabras
y su alma es arrebatada.

Llevada a lo más profundo del abismo del seol,
prisionera bajo siete llaves, amante del captor,
fiel creyente de su embargo, loca y tardía.
Y te digo para que te enteres, ella es hija mía.

(The Writer)

¿Poeta, yo? ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora