¿Por qué las cosas tienen que suceder?
Una simple decisión puede alterar los hechos
y no creo ser capaz de aguantar más de una vez.
Me hundo y caigo en la miseria,
el retrato de un sueño inconcluso,
la metáfora de una vida sin rumbo.
Pero ¿acaso hay solución?
Yo creo que no.
Estamos condenados a seguir un patrón,
una forma de vivir,
¿a alguien le importa?
Poco lo creo yo.
Muy en el fondo lo sabemos,
la respuesta no está en el mayor,
no hay que ser líder para saber
que nadie está en lo correcto.
Me asfixio en un mundo lleno de límites y perjuicios,
que a pesar de alzar la voz, nadie es escuchado,
y confieso que esto no está rimando.
Escucho música en mi tormento
y me susurra que todo estará bien,
pero el escepticismo me gobierna
y ese solo de guitarra es mi reina.
¡Lancen una soga!
Ya sea para acabar o
para lograr salvar una alma extinta.
Entiendo que no quieras escucharme,
y que me convierta en un metal que favorece el bullicio,
pero antes de colgar escúchame sin dudar:
nunca olvides quien fui. Jamás.
(The Writer)
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¿Poeta, yo? ©
PoesíaSiempre me he preguntado si la poesía son reglas o una expresión, sílabas métricas o pensamientos acoplados. Motivo esencial para que cada vez que la inspiración toque mi puerta, un nuevo poema estará como medio para encontrar la respuesta a la preg...
