Si supieras por todo lo que he pasado,
tú no estarías criticando,
un peso vale más que el perdón
y me niego a entregártelo por compasión.
Nada de eso me parará,
tus cartas han dejado de actuar,
vamos quédate hasta acabar
y veremos quién gana al final.
Nunca creí en tus palabras
y tu traición no fue inhumana,
después de todo, no soy tu esclava
y jamás controlaste mis ganas.
Las ganas que me arrebatarían, a mí, el aliento,
las garras que clavaría, una a una, en tu pecho,
con las cuales me defenderé de las acusaciones.
¡En mi vida hice eso! ¿De quién te escondes?
Cobarde, la palabra te define,
mentiroso, fuiste mi declive,
embustero, cara bonita con dinero
y lo demás se lo dejo al resto.
El resto que aún continúa en tu juego;
el ajedrez te queda corto, ahora que lo pienso.
¿Qué? ¿Esperabas que te dijera algo más?
La baraja se repartió y tú ya no estás.
(The Writer)
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¿Poeta, yo? ©
PoetrySiempre me he preguntado si la poesía son reglas o una expresión, sílabas métricas o pensamientos acoplados. Motivo esencial para que cada vez que la inspiración toque mi puerta, un nuevo poema estará como medio para encontrar la respuesta a la preg...
