Una corona adorna tu cabeza,
esmeraldas acompañan esa belleza,
labios carmesí cual sangre;
duras batallas luchaste.
Pensamiento liberal y justo,
amable y honesto,
vestido pulcro.
Aun así lágrimas en tu interior,
una melancolía imborrable,
eres inquebrantable.
Irrompible y sonríes,
te guardas los problemas,
no los dejas a la vista,
tu fachada te modela.
Cortejas,
caballero por sobrenombre,
valiente y leal,
¿dónde te escondes?
(The Writer)
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¿Poeta, yo? ©
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