Me mantienen prisionera,
las cadenas no se quiebran
y aunque luche por mi vida
yo sé que esa está vendida.
Sin voz ni voto me mantengo,
la canción de mi deceso,
caen lágrimas carmesí,
no quería verte sufrir.
Como sacrificio estoy yo,
elegida al mejor postor,
en cualquier instante reclama lo que es tuyo,
no tengas miedo, sólo aullo.
Perro que ladra no hace daño
y sé que no eres un extraño,
nos conocimos de antaño,
te miro y veo tu pasado.
Porque sólo quiero verte sufrir
y me alimento del llorar,
una bestia que no entiendes
y nunca podrás controlar.
Así que date por vencido,
no tienes las agallas
y aunque me susurres al oído,
no caeré en tu trampa.
Busca una nueva musa
y buscaré un nuevo pintor,
mis ojos no son mi alma
y jamás seré tu flor.
Mira en tu interior
y conocerás la verdad.
¿Creíste que controlabas el juego?
Querido, nunca supiste jugar.
(The Writer)
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¿Poeta, yo? ©
PoetrySiempre me he preguntado si la poesía son reglas o una expresión, sílabas métricas o pensamientos acoplados. Motivo esencial para que cada vez que la inspiración toque mi puerta, un nuevo poema estará como medio para encontrar la respuesta a la preg...
