Capítulo 90

3.7K 89 5
                                        


Capítulo 90

>>Tami<<

Me sentía muy emocionada, me estaba proponiendo lo que tanto deseaba desde el dia que se apareció vestida de novia frente a mí, una tonta sonrisa se dibujó en mi rostro pero antes de poder dar mi obvia respuesta un pensamiento se atravesó en mi mente, me puse seria e hice silencio durante algunos segundos

- No Sami – me miro sorprendida – Lo deseo desde hace mucho pero siento que lo estás haciendo porque casi me perdes

- No, no es por eso mi amor – clave mis ojos en ella – Bueno, en parte si pero es algo que quiero que hagamos porque realmente lo siento

- De esta manera no puedo aceptarlo – resoplo – No te enojes, quiero que avancemos, de verdad, te juro que es lo que más quiero – suspire – Solo quiero ganármelo, como te dije en Italia quiero ganarme tu confianza y que realmente veas que jamás volvería a hacerte daño

- Está bien – escuche desilusión en su voz – Vayamos a dormir

- Amor, no te pongas así – acaricie su mejilla – Te amo como a nada en este mundo y quiero que nuestra relacion fluya por lo que sentimos no por las circunstancias que se nos presenten

- Te entiendo Tami – beso mis labios – Tenes razón, con todo lo que paso en este último mes creí que estábamos perdiendo tiempo y la idea de que te pase algo me mataba – note una lagrima cayendo por su mejilla – Pero ahora estas acá conmigo y no voy a permitir que te vuelvas a ir de mi lado

- No te vas a salvar de mi – bromee buscando hacerla sentir mejor y por suerte sonrió – Abrazame, es de la única manera que puedo dormir tranquila

Me rodeo con su brazo, beso con ternura mi mejilla y después de desearnos las buenas noches cerré mis ojos y no tarde en quedarme dormida.

>>Sofí<<

Después de pasar la noche en casa de Tami regresamos a la nuestra, decidí no ir a trabajar ya que le habíamos prometido a Santi que hablaríamos y estoy segura que no va a ser un dia sencillo. Al llegar vimos que mi abuela y mi hermano estaban desayunando, cuando nos vio vino corriendo hacia nosotras, nos saludó con mucho entusiasmo y después de conversar un rato con mi abuela, ella se despidió de los tres. Nos sentamos en el sillón, Santiago nos miraba esperando una explicación a todas sus dudas pero realmente no sabía por dónde iniciar así que comenzó a hacer preguntas

- ¿Por qué estuviste mal todos estos días? – preguntó mirándome a los ojos - ¿Por qué no puedo ver a Tami? ¿Por qué Sami ayer salió en la televisión manchada de sangre?

- A ver enano, vamos de a poco – Jenny lo detuvo – Deja que tu hermana te explique

Hizo silencio y clavo sus ojos color esmeralda en los míos, trague saliva y cuando me sentí segura comencé a hablar

- Todos estos días estuve muy mal, te mentí diciéndote que me dolía el estómago o lo primero que se me ocurriera – se cruzó de brazos y me miro serio – Lo hice por protegerte, no sabía cómo decirte lo que estaba sucediendo y tenía miedo que sufrieras como yo

- No me gustan las mentiras Sofía – arremetió molesto

- Lo sé pero necesito que me entiendas mi amor, es algo muy difícil para mí que soy adulta y sé que va a ser más difícil para vos – me levante y me senté a su lado - ¿Te acordas de nuestro papá? – asintió – Él fue quien le hizo tanto daño a Tami – abrió muy grandes sus ojos y cubrió su boca con sus manitos – A quien quería dañar era a mí, estaba muy molesto por cosas del pasado pero la persona que lo ayudo se equivocó y secuestro a Tami

Aprendiendo a AmarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora