Capítulo 40

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Capítulo 40

>>Tami<<

Me fui a buscar el vino a la bodega, una vez que encontré el que recomendé regrese a la mesa, destape la botella y serví en la copa de Cristian para que lo catara, asintió y serví en ambas copas

- ¿Ya saben que van a ordenar? – asintieron y saque mi libreta

- Yo quiero un churrasco termino tres cuartos con papas al horno – anote y voltee a ver a Sami

- ¿Qué me recomendas? – pregunto sin quitar la vista de mi

- Carne dulce con ensalada de espagueti – le recomendé su platillo favorito

- Se sonrojo y sonrió – Me parece perfecto

- En unos minutos se los traigo – me retire

Fui a la cocina y deje la orden, empecé a maldecir e insultar, no podía creer que ella estuviera acá y más con ese estúpido. Agus se acercó a ver las órdenes y se me quedo viendo

- ¿Pasa algo en el restaurant? – negué - ¿Entonces?

- Pasa que Samanta está ahí afuera, con Cristian y encima me toco atenderlos a mí – resople

- Se asomó por la puerta – ¿Cuál es? – recordé que ni ella ni Pao la conocen y se la señale - ¿Quién es Cristian? – cerro la puerta

- Su ex novio – me miro sorprendida – Definitivamente ella ya rehízo su vida

- ¿Y qué esperas vos para hacer la tuya? – me encogí de hombros – No dejes pasar más tiempo

Sabía a lo que se referían, no respondí nada y fui a atender una de las otras mesas. Tome varias órdenes y volví a la cocina. Cinco minutos después Pao me dio los platos de Samanta y Cristian, los tome y fui hacia la mesa, los deje y cuando me estaba por volver a la cocina vi que entro Tati, venía con una gran sonrisa en sus labios señal de que le había ido muy bien en la reunión y al estar frente a mí me abrazo y beso mi mejilla

- Que sexy te queda el uniforme de camarera – sonreí

En ese momento se percató de que detrás de mí estaba Samanta y se acercó a ellos

- Buenas noches – les sonrió a ambos – Que gusto verlos cenar en nuestro restaurant

- Hola Tatiana – Sami poso la vista en su acompañante – Él es Cristian – se puso de pie

- Tati y el idiota se dieron la mano – Un gusto conocerte – comento con su estúpida cara de galán – Es muy bonito el lugar

- Muchas gracias – miro a ambos – Que tengan una agradable cena – vino hacia mí y juntas fuimos hasta la barra – Relajate - tomo mi mano – Deja que sigan atendiendo las camareras

- Si me retiro queda muy obvio y no quiero darles el gusto – asintió – Más que nada a Cristian – me observo sin comprender – Es su ex

- Trata de calmarte – acaricio mi mejilla – Es muy notorio tu malestar

Tenía razón, se me nota mucho que no estoy a gusto con que estén en mi restaurant, así que suspire profundamente y fui a la cocina a buscar los platos de los otros comensales. Regrese a la barra con Tati y nos quedamos conversando

- Pude cerrar el acuerdo – chocamos las palmas de nuestras manos – Así que Bruno va a estar muy contento

- Eso quiere decir que nos va a dar unos días de descanso – se rio – Eso me deja claro que no

Aprendiendo a AmarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora