Tami era una chica tranquila, disfrutaba divertirse con sus amigas pero la vida decidio demostrarle que las cosas no eran sencillas, perdio a su amor, murieron sus padres y tuvo que iniciar desde cero. Con ayuda de su mejor amigo salio adelante per...
Mil perdon por la demora, mi novia esta con dengue asi que estoy sola en el trabajo y casi no me dio tiempo de escribir.. Espero que les guste el nuevo capitulo y espero subir pronto la continuacion!!!
Capítulo 110
>>Tami<<
La primera semana con Luka fue realmente caótica pero era el caos más hermoso de mi vida. Prácticamente no dormíamos nada pero aprovechábamos los pocos minutos que nuestro bebe se dormía para hacerlo nosotras también. Aprovechábamos las visitas para turnarnos y descansar pero todo eso no tenía importancia cuando veíamos a Luka jugar con nuestras manos o el solo hecho de estar comiendo, durmiendo o llorando desenfrenadamente.
Juanjo venia todos los días y junto a Sami desaparecían por largos minutos, me resultaba bastante raro pero no sentía preocupación y que me entretenía contándole a Tati sobre cada cosa que hacia Luka y ella se deshacía de ternura cada vez que lo podía cargar llenándolo de besos.
Un dia como tantos Sami estaba en el cuarto con Juanjo y yo escuchaba a la morena hablarle a Luka
- Estas más hermoso que ayer – beso la punta de su nariz haciendo que el pequeño la arrugue – Creo que hoy vamos a pasar un rato más juntos
Antes de que pueda cuestionar el motivo salieron los padres biológicos y se pararon frente a mí
- Tami, tenemos que salir – fruncí el ceño
- ¿Ustedes dos? – negó sonriendo - ¿Nosotras?
- Si, necesito que me acompañes a ver algo que nos hace falta – mire a mi hijo – Se van a quedar Juan y Tati
- ¿Vamos en mi auto? – asintió
Después de una despedida como si nos fuéramos a otro planeta nos subimos a mi BMW pero ella agarro el volante
- ¿Dónde queda? – se quedó en silencio - ¿No sabes?
- Si se pero no te voy a decir – la mire seria - ¿Sabes que cuando fruncís el ceño se te hacen unas arruguitas hermosas?
Eso fue más que suficiente para no decir nada, puse música y me relaje mirando por la ventana mientras ella atravesaba las calles. No tardamos más de quince minutos en llegar nos bajamos y la seguí hasta que se detuvo frente a una casa que era de dos pisos, el blanco es el que más predominaba y tenía algunas paredes pintadas en chocolate al igual que la puerta. En el piso de arriba se veía un ventanal muy grande que estaba tapado con unas cortinas desplegables y el piso inferior era prácticamente abarcado por una enorme cochera en la que entraban dos autos o tal vez tres
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- Esto es... - las palabras se atoraron en mi garganta pero la vi asentir – Es la que... - nuevamente no pude continuar
- La casa que diseñamos juntas en el laboratorio – me abrazo con fuerza – Te dije que te la regalaría