Empecé a recorrer los numerosos pasillos que componían la planta, esquivando como podía la mirada de algunos guardias que merodeaban la zona.
Sin embargo, así no iba a llegar a ningún lado. Aquello era demasiado grande como para llevarme buscando a Brodie toda la noche y no encontrarlo. Sabía que él era alguien importante en aquel lugar así que probablemente los que componían el cuerpo de seguridad sabrían donde encontrarlo.
Me escondí en una pequeña habitación y dejé la puerta entreabierta, esperando a que pasase algún guardia solitario. Mientras tanto, curioseé un poco el cuarto, que resultó ser una especie de vestidor, y encontré un guardarropa lleno de esmóquines como los que llevaban los guardias junto a otras cosas.
Rebusqué un poco en él y encontré algo de ropa juvenil, así que decidí cambiar los harapos que portaba desde mi despertar con algo de allí. Me vestí con unos vaqueros rasgados y una sudadera de color negro, cuya capucha me venía de perlas para pasar más desapercibido.
Escuché pasos en el pasillo y volví a acercarme a la entrada, un guardia se acercaba hacía allí. Esperé a que estuviera justamente delante de la puerta para abalanzarme sobre él. Le tapé la boca para que no pidiera ayuda y lo metí en la habitación.
Cerré la puerta tras de mí y lo solté.
- ¿Quién eres?
- Aquí las preguntas las hago yo- contesté-. ¿Te suena el nombre de Brodie?
- Como si a ti te lo fuera a decir.
Se abalanzó sobre mí para golpearme pero lo esquivé sin dificultad alguna. Antes de que reaccionara al haber fallado el golpe le agarré por el cuello y lo estampé en el suelo.
- ¿Y bien?- volví a preguntar.
Viendo que seguía sin hablar fui apretando gradualmente, su cara empezaba a ponerse morada.
- Está bien está bien- dijo finalmente-. Sí, sé quien es.
- Y supongo también que sabes donde lo puedo encontrar, ¿no?
- Lo vi llegar hará un rato. Se dirigió directamente al despacho de Cannibal si no me equivoco, hoy tenían una reunión.
- Bien, llevame allí.
- ¿¡Qué!?
- Que me lleves.
- Pero hay guardias también en su puerta, ¿qué hago si me preguntan quién demonios eres? Ahí no dejan entrar a cualquiera.
- Ya se nos ocurrirá algo, por lo pronto llévame hasta allí.
Lo solté y respiró profundamente. Le ayudé a levantarse y nos dirigimos hacia el despacho de Cannibal.
- No intentes nada raro- le dije mientras andábamos-. No me hace falta un arma para matarte- cosa que a fin de cuentas no pensaba hacer, pero si servía como intimidación por mí bien.
Llegamos hasta una gran puerta doble custodiada por dos guardias bastante imponentes que nos detuvieron el paso.
- ¿Quién es este?- preguntó uno de ellos.
El que me había acercado hasta allí me miró, se le notaba en la cara que estaba nervioso y probablemente que no se le ocurría nada que decirles.
- Soy un hombre de negocios- dije por decir algo-. Vengo a ofrecerle un trato a Cannibal.
- ¿Un hombre? Por como suena tu voz ni siquiera tendrás la mayoría de edad ¿verdad? ¿Y esa máscara?
- Es que soy tímido.
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Zead (reescribiendo)
DiversosThomas Black, un chico de 17 años que misteriosamente vuelve a la vida, sin memorias de sí mismo más que su nombre. Sabiendo el rechazo que sufriría de la sociedad por su aspecto y su naturaleza decide esconderse de esta hasta que poco a poco va inm...
