Capítulo 16

1.1K 64 1
                                        

—Llévame a mi casa.

Sabía que Cepeda no se negaba nunca a lo que le pedía por favor, quizás por eso le pedí esta locura. Durante el camino me hizo prometerle que si pasaba cualquier cosa le llamaría, cosa que acepté pero con una condición: que no le dijera a Ana nada de esto. Ni de Pablo, ni de Héctor.

Llegué a mi casa y Luis se quedó abajo esperando en el coche. Respiré hondo antes de meter la cerradura en la llave, y abrí la puerta.
Pablo estaba sentado en el sofá del fondo con el portátil en las piernas.

—Hombre, mira a quién tenemos aquí.- Héctor apareció de repente saliendo de la cocina.

—¿Qué haces en mi casa? - le miré de arriba a abajo con desprecio.

—En el momento en el que han desparecido la mitad de tus cosas de aquí, esta deja de ser tu casa.- Pablo se levantó y vino hacia nosotros.- ¿Dónde te has caído muerta esta vez, Miri? - acarició mi mejilla.

—No me toques.- aparté su mano de golpe, me daba asco que ese mierda me tocara.- Pensaba que no eras así, Pablo. Pensaba que de verdad quisiste ayudarme a salir de aquello, y ahora estás haciendo que todo vuelva a mí.

—Pablo sólo me ha dejado SU casa para hospedarme aquí, soy yo el que ha venido por su cuenta.- Héctor me miraba fijamente a la cara para intentar descifrar mi expresión.- Tengo la moto de tu difunto padre.

Quise partirle la cara, pero frenó mi brazo en seco.

—Rubia, deja hablar y ya luego pegas.- Pablo me agarró de las muñecas poniéndolas detrás de mí y se pegó a mi espalda, esto era repugnante.

—A lo que iba... Quiero 3500€.

—¿¡Qué!? ¿¡De dónde coño quieres que saque yo ese dinero!?

—Eres cantante, ¿no? Pues tira de cuento. Si no, lo único que te queda de tu padre pasará a ser historia. Y puede que alguien más también.

—¿Cómo que alguien más? ¿Qué quieres decir?

Se miraron y se sonrieron cómplices.

—Que tienes 15 días para darme el dinero.- me soltó de los brazos de Pablo y me arrastró hacia la puerta. Una vez fuera, antes de cerrar la puerta me miró de una forma que me produjo un escalofrío y me pegó un repaso de arriba a abajo.

—¿Qué coño miras? - mi voz sonó más rota de lo que pretendía, pero parecía que no lo había notado.

—Tranquila, fiera.- levantó las manos en forma de rendición y empezó a cerrar la puerta, pero se detuvo para volver a abrirla. - Por cierto... Recuerdos a Anita.

Cerró la puerta de golpe y pegué el puñetazo de mi vida contra ella, no sabía que tenía tanta fuerza escondida. No podía estar repitiéndose esta historia... Ya había conseguido que al menos volviésemos a ser amigas, no podía perderla otra vez, y menos podía permitir que le hicieran daño de nuevo...

Holaaaa, siento haber tardado tanto en actualizar, pero he estado ocupada y no me ha dado la vida. Aviso de que vienen curvas y viene la explicación de los primeros capítulos tan confusos xdd. Gracias por leermeee
Pd: si pudiérais seguir a @idolmrg en instagram me haríais un favor. Gracias adelantadas💖

Una Eterna Despedida ||•Wariam•Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora