Dos meses después.
—Entonces... ¿se fue?
—Sí... Por fin- suspiré- No sé cuánto tiempo más hubiera aguantado sin decirle que sabía todo.
—Bueno, tú no te preocupes... Ya se dará cuenta de lo que se ha perdido.
Ana siempre encontraba las palabras exactas para reconfortarme. Me apretó contra su cuerpo y me dio un beso en la frente. Me separó unos centímetros de ella y secó las lágrimas que caían por mis mejillas.
—Es un cabrón, Miriam. Estando en la academia te engañó y cuando saliste no te dijo nada. Y, encima tuviste que enterarte de lo del embarazo por la otra. No se merece que estés así por él.
—Lo que me consuela es que Yasmín también le dejó... Se ha quedado sin ninguna. Se lo merece.
—Y tú, ¿te sientes mejor?
—Sí... Supongo.
Ana sonrió de medio lado y me agarró del brazo para acercarme a ella y abrazarme. Yo pegué un grito.
—¿Qué pasa? No he apretado tanto- frunció el ceño extrañada.
—Ya, lo siento. Es que... Es mejor que te vayas.
Se levantó y me levantó a la fuerza.
—Quítate la camiseta.
—¿Qué? ¿Qué dices, Ana?
Esto no me gustaba nada... Me había pillado.
Lo siento por estar tan desparecida!! Estos días no he tenido ni tiempo ni inspiración para escribir, pero ya vuelvo a dar por culo😂❤
