Si estás pasando por una prueba grande que te ha tomado por sorpresa y no sabes cómo ganar y llegar o quieres que algo llegue o se realice, debes seguir tres pasos que se oyen sencillos, pero no lo son.
•El primer paso es orar que traducido significa HABLAR CON DIOS. Y créeme que Él estará atento a cada palabra que salga de tus labios o digas mentalmente. Ya que para Él cada detalle que tenga que ver contigo es importante. Por lo tanto cuéntale todo lo qué pasa por tu mente o se traslada a tu corazón. Por cierto, es verdad que Él lo sabe todo de ti, pero quiere oírte hablar; Él anhela que le tengas confianza y le cuentes todo. Él te ama. Y la oración edifica; pues ella fortalece tu lado espiritual y te une más al Padre y al Espíritu Santo. La oración levanta muros contra el diablo y te prepara contra las batallas de las tinieblas. Entre más ores, más cerca de la Presencia del Señor estarás. También te hará resistir las tentaciones y el brillo del Señor se verá imprimido en tus ojos. Todos sabrán que eres hijo/a del Rey de Reyes y Señor de Señores al igual que notarán que vives; no eres un zombie como la mayoría de los que se abastecen del pecado.
•El segundo paso es declarar lo que significa AFIRMAR ALGO CON SABIDURÍA. Si Dios te dijo que tu familia vendría a sus caminos, créele y afírmalo con fe en cada oración, si Dios te dijo que le enfermedad ya no tocará tu cuerpo, créele y no dudes de su poder (recuerda que Él es el médico, el doctor, el cirujano que tiene la última palabra), por lo que no te atribules con las mentiras de sátanas y los análisis del doctor del mundo. Tampoco dejes de confiar en Dios porque si Él te prometió algo lo va a cumplir, no obstante, todo será a su tiempo, no al tuyo y al mío.
•El tercer paso no menos importante es alabar lo que significa EXALTAR AL OMNIPOTENTE CON TODA TU ALMA. Glorifica al Dios vivo y déjate llevar por el Espíritu Santo cada vez que lo vayas a adorar. Pues su fuego abrazador hará que tu interior salte lleno de gozo y exalte al Todopoderoso. Un ejemplo de adoración se encuentra en Isaías 6:2.3:"Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.
Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria." Otro ejemplo de adoración está en 2 Samuel 7:18.22:"Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?
Y aun te ha parecido poco esto, Señor Jehová, pues también has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. ¿Es así como procede el hombre, Señor Jehová?
¿Y qué más puede añadir David hablando contigo? Pues tú conoces a tu siervo, Señor Jehová.
Todas estas grandezas has hecho por tu palabra y conforme a tu corazón, haciéndolas saber a tu siervo.
Por tanto, tú te has engrandecido, Jehová Dios; por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos." Un tercer ejemplo lo vemos en 1 Crónicas 29:10.11:"Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Jehová delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo.
Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos." En dos adoraciones se halla como David está agradecido con Dios, Él se llena de regocijo y exalta la grandeza de Jehová. Por lo que pido que no dejemos llevar por los ejemplos y glorifiquemos al Santo. También seamos agradecidos con todo lo que Él ha hecho por nosotros y con nosotros. Derramemos nuestra alma a sus pies como un perfume de olor fragante.
Oración ilustre:
«Amado Padre pido que la luz de tu amor nunca me falte y que tu Espíritu Santo me dirija a donde quiera que vaya. No me dejes perder, socórreme con el don perfecto de tu Presencia; abrázame en todo momento y no me sueltes. Llévame a lugares altos e inexplicables; hazme escalar montañas altas hasta tocar tu rostro. Lléname de ti, amado Pastor.
Dios grande hazme entender cada una de tus promesas y bríndame sabiduría para captar cada indirecta tuya bien directa para no pisar un charco de lodo y resbalarme. Enséñame a poner exaltar más tu Nombre, Jesús.
Deseo con todo mi corazón que el mundo entero te reconozca y abandone el pecado. Deseo conocerte más a fondo y continuar el camino de la buena batalla de la fe. Dame de comer de tu Palabra y beber agua de tu Espíritu Santo.
Que mi imagen no sea una copia más de los demás sino que represente el amor inagotable de Jesucristo y que la gracia del Señor me ilumine siempre.
Destapa mis oídos para oír más tu cálida voz y ciérralos contra las ignorancias del mundo. Abre más mis ojos para poder apreciar más tu perfecta luz y pon niebla sobre ellos para no ver a las tinieblas como algo que seguir, abre más mi boca para hablar con inteligencia de ti mientras tú me diriges, pero ciérrala cuando quiera decir algo de lo cual me arrepienta. No dejes que mi lengua sea una condena, ayúdame a cuidarla. Pongo todo en tus manos, amén.»
¡Dios les bendiga!
Att.Y.E.M.C.
ESTÁS LEYENDO
HE CALLING ME
SpiritüelEste libro se basa en el llamado de Dios hacia sus hijos y sus hijas. De cómo nos ve y qué espera de nosotros/as. Mostrándonos la realidad de la vida; Enseñándonos que algunas cosas por muy pequeñas que sean, pueden bendecir o dislocar nuestro camin...
