—¡Crisóforo!
—¡Es Cristoff!
No puedo evitar reírme cuando escucho eso. Lucas había dejado de ver Capitán América para ver Frozen y se encontraba diciendo las líneas de la película. Me acuesto en la cama y le paso un poco de helado que había comprado hace días.
—Creo que haré una fiesta —anuncia de repente haciendo que lo mire.
—¿Estás seguro?
—Por supuesto, Kelsey cree que estoy deprimido por ella y no la dejaré creer esa bazofia. Así que haré una fiesta en grande, como proyecto X.
—Pero mírate, estás comiendo helado y viendo Frozen.
—¿Eres amiga o enemiga?
Me vuelvo a reír mientras me apunta con la cuchara llena de helado. Una fiesta no nos vendría mal, tenía meses que no iba a una, y no era mala idea si la hacíamos nosotros, porque sé claramente que aunque no quiera, siempre estaría involucrada en las locuras de Lucas.
—¿Cuando la haríamos? —pregunto tomando una libreta y lápiz para anotar.
—El sábado.
—¡Pero si es pasado mañana!
—¿Y? —se encoge de hombros— Una fiesta no es la gran cosa. Tú haz los folletos y déjame todo lo demás a mí.
—¿Pero y mis tíos?
—Déjame también eso a mí.
—Adiós a la tinta de mi impresora.
Voy hacia mi computadora y empiezo a realizar con un programa algunas ideas para un folleto de la fiesta. Quería estudiar diseño gráfico, así que sé que tenía talento para crear cosas.
—¿Puedo poner el conjuro? —escucho a Lucas decir.
—Claro y después programa Phineas y Ferb para que los veas y puedas dormir bien.
—Estúpida.
Llevábamos media hora de la película y Lucas estaba aterrado, escondiéndose cada vez que sonaba una música de suspenso. En cambio yo, estaba tranquila y lo abrazaba. Amaba las películas de terror. Incluso recordé una vez que Lucas y yo jugamos con la ouija hace meses, cabe destacar que sucedieron cosas extrañas al principio pero luego todo quedo en un susto y prometimos no volver a jugar eso.
Veinte minutos después Lucas había quitado la película y yo estaba imprimiendo casi treinta hojas para llevar mañana y tirarlas por las escaleras, a petición de Lucas. No me había quedado nada mal y sé que mi amigo no decepcionaría a las personas, él tiene buen gusto en todo, menos en escoger a sus novias claro, pero de resto él es un 10 en todo.
Unos golpes en la puerta de abajo hacen que Lucas y yo nos miremos rápidamente. Le pone pausa a la película y yo voy hasta la ventana para saber quién es. En el momento que veo a Maalik, mi corazón se acelera. Parece un poco preocupado y mira de un lado a otro esperando que le abra.
—¡Es Maalik! —digo cerrando las cortinas.
—¿Quién?
—¡Maalik!
—¿Pero quién carajos es Maalik?
—¡Por Dios, Lucas! ¡Ya te dije quién era!
—¡No me acuerdo!
Reprimo mis ganas de golpearlo y me quedo ahí parada viendo como Maalik empieza a caminar y por un momento creo que él volverá a su casa, pero no lo hace, pasa de largo como si le diera igual que la casa estuviera oscura. Miro a Lucas y él rueda sus ojos con fastidio, como si ya supiera que planes tendremos ahorita mismo.
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EL CAÍDO (2)
FantasyNadie sabía lo que era un ángel. Nadie sabía lo que era un caído. Nadie sabía que no se encuentra información de ello en internet o en los libros. Solo saben que existe un Dios, pero... ¿es real? A nadie parecía interesarle ese tema. A excepción de...
