《01》

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El mundo en el que habitamos actualmente es uno lleno de guerra, hambre, calentamiento global, falto de derechos humanos, etcétera. Se puede decir que los seres humanos nunca han sido un gran desarrollo dentro de su especie.

Mitos, leyendas y miles de cuentos han pasado de generación en generación, pero había uno en particular que llamaba la atención de tres chicos huérfanos. Eran hermanos y no precisamente de sangre sino que las circunstancias de la vida y los giros que da el mundo los hicieron juntarse.

Lauren de apenas 22 años de edad. Elizabeth con 25 y Kyle con apenas 20 años. Estaban especializados en todo lo relacionado a los vampiros, aquellos seres encargados de chupar la sangre de cuanto humano fuese posible. Sabían que algunas de las cosas mencionadas podían ser un mito. Llevaban años planeando aquel viaje a uno de los castillos donde habían varias señales de estar embrujado y tal vez sólo tal vez habrían seres dispuestos a darles guerra.

-¿Crees que encontremos algo? -preguntó Liz a la chica del asiento delantero.

-La verdad no sé -respondió sincera-, pero no tenemos nada que perder ¿cierto?

-A veces creo que ustedes están locas -habló el chico-. No sé ni siquiera porque me junto con ustedes.

-Eres un pequeño hijo de puta, Kyle.

-Apuesto a que sí -rieron.

-Dejen de hablar que no puedo concentrarme, quizás vamos en la dirección equivocada -volvió a revisar el pequeño mapa en sus manos-, ó quizás vamos bien.

-Te preocupas demasiado, Laur. Mañana a estas horas tendremos el corazón de uno de esos idiotas en nuestras manos.

-Si primero no nos muerde uno estaremos bien.

-Descuida. Si lo hacen te matamos.

-Qué ánimos me dan -les mostró un atisbo de sonrisa que pronto se borró.

Kyle continuaba conduciendo aquel coche, en la cajuela llevaban el material suficiente como para hacer varias hordas. Aquella escena parecía de los años 1500-1600. Conforme pasaban los minutos iban distinguiendo con mejor calidad ese intento de castillo, parecía una mansión y sobre todo en medio del bosque. La civilización más cercana estaba a cuatro horas y alrededor no había más que árboles.
El camino se hizo visible y avanzaron por él. Estacionaron el coche justo a cincuenta metros del lugar. El aire estaba congelado, helaba los huesos y la neblina bajaba hasta posarse justo encima de ellos. Sacaron cada una de sus mochilas y los tres se armaron con una escopeta. Las posiciones que solían usar era Kyle justo en medio y las chicas a los costados. Observaron la casa.

-Supongo que debemos ir

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-Supongo que debemos ir.

-Si no salimos vivos -empezó Liz- siempre los odie.

-Muy amable de tu parte, idiota -dijo Lauren-. Ahora no estoy para sentimentalismo, pero se agradece.

-Hermosas palabras -finalizó Kyle.

El camino se hacía cada vez más corto. Fue cuando Lauren habló de nuevo.

-Hay alguien en ese ventanal.

-¿Cuál de todos?

-No puedo decir ahora.

-Ya lo vi -dijo la chica-. Es la silueta de una mujer, quizás una chica.

-¿Quién va a tocar? -la de ojos verdes dirigió la mirada a sus hermanos.

-A ver... ¿pediremos asilo?

-¿No es lógico, idiota? -Liz le soltó un golpe en la cabeza- No sé si en verdad eres tonto o te haces.

-Auch -sobó su cabeza-. Sólo era para comprobar.

-¡Déjense de juegos tontos! -reprendió Lauren.

-Él empezó (Ella empezó) -dijeron ambos justo igual lo que hizo a Lauren rodar los ojos.

-Yo tocaré.

Dio un paso más delante mientras los chicos cubrían su espalda con los ojos bien abiertos.
Dando tres toques a la vieja puerta de madera alcanzó a escuchar como unos pasos se acercaban a ella. Por alguna extraña razón comenzó a temblar, temía por la vida de sus mejores amigos, ellos al final de cuenta seguían las locas ideas de ella ¿cómo se sentiría con llevarlos a una muerte segura? ¿qué clase de persona sería?

Dio una última respiración y la puerta se abrió de poco con un ligero chirrido. Los tres dirigieron la mirada hacia ella.

-¿Qué es lo que buscan? -habló una voz rasposa.

-Lauren, te hablan -recibió un empujón de Gillies. Ella la miró de mala gana.

-Mmm... la verdad es que nuestro coche se averió y... queríamos saber si podríamos pasar la noche aquí.

-Si quieren pasarla aquí será bajo su propio riesgo.

-¿Habrá riesgos? -preguntó Kyle.

-Muchos -respondió aquella voz.

-Aceptamos -emocionados al mismo tiempo respondieron.

-Bienvenidos -terminó por abrirse la puerta.

Justo frente habían unas enormes escaleras que llevaban quizás a la torre y al segundo piso de aquel lugar.

-Gra... -paró la frase- cias.

-¿En dónde está el anciano?

-Creo que ya empezaron los riesgos, hermanitas.

-Mantengan los ojos abiertos -ordenó la mayor-. En cualquier momento podemos ser atacados.

-¿A dónde se supone que vamos ahora? -preguntó el chico.

En ese momento algo cayó por las escaleras, era una pequeña pelota. Luego se escuchó un estruendo de algo rompiéndose y para terminar las luces se apagaron.

-¿Se supone que eso debe asustarme? -lanzó Lauren con voz potente- Eso no me asusta.

-¿Ah no? -preguntó Kyle en voz baja.

-En realidad sí, pero ella o él no tiene que saberlo -le susurró.

-Ah.

-Muévanse -pasó la mayor justo por en medio de ambos-. Esto es una mierda. Recuerden el entrenamiento y tú -señaló a Lauren- no demuestres miedo.

-De acuerdo jefa.

Cazadores De VampirosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora