*ANAHÍ*
Dulce no termina de ver la película. Se queda profundamente dormida antes de que llegara al final, así que al verla así, la recuesto un poco sobre mi con cuidado de no despertarla. Por suerte no despierta, y se acomoda más cuando la recuesto.
¿Como alguien tan hermosa puede cargar tanto odio hacia sí misma?
La principal prioridad de nosotros es querernos, pero se que a muchos esto les cuesta, aunque a decir verdad me incluyo en ello. La sociedad es jodida, la mayoría ve modelos publicitarias y quieren ser así, o se sienten mal consigo mismas por "X" razón. Muchas cosas llevan a que uno mismo se odie. Dulce se odia porque no se gusta así misma, se odia por muchas cosas más que aún no descubro.
Dicen por ahí que no puedes pretender que te quieran, cuando tu mismo no te quieres. ¿Quién dijo eso?, porque puedo negarlo. Puedo hacer una lista para negar esto. Dulce no se quiere, pero yo si la quiero, la amo y quiero que ella misma lo haga algún día, o que se sienta cómoda consigo misma. No puedo hablar en general, cada uno tiene el por qué de todo, el por que es así, el por que esta enojado o triste, y muchas cosas más.
Cada problema tiene su solución, lo tiene realmente, no se si digo esto porque mi madre me enseñó a ser positiva siempre, pero puedo asegurar que cada problema, con su tiempo tiene solución. Cada intento, es un paso más hacia un resultado nuevo.
La vida es larga, vamos a cometer millones de errores porque a eso vinimos. A cometer y a aprender de ellos y así crecer como personas.
La música de los créditos de la película me saca de mis pensamientos, así que apago la televisión y nuevamente vuelvo a ver Dulce. Cuanto más la miro, mas me enamoro, nada de ella me asusta. Estuvo mucho tiempo sola, pero ahora que estoy aquí... ya no será así.
Me voy quedando dormida mientras mi mente vaga en cómo salvarla, y en lo feliz que seré ese día.
-Any...- su voz llega a mis oídos despertandome, abro los ojos un poco, para luego abrirlos por completo. Dulce estaba sentada, me estaba mirando- Tu celular no a dejado de sonar. Creo que es la imbécil.
-¿Estás revisando mi celular?- alza ambas cejas y sonrió- Olvide llamarla- suspiro y agarro el celular para enviarle un rápido mensaje, pero cuando lo voy a hacer Dulce me detiene en el acto y arrebata el aparato de mis manos.
-Mientras esté yo, a Maite no la llamas- dice seria y se cruza de brazos.
-¡Ok!- voltee los ojos- ¿Quieres cenar?, ya es tarde- niega con la cabeza- ¿Hace cuanto no comes?.
Mientras piensa en la respuesta mira hacia el suelo unos segundos, luego vuelve a mirarme a mí y hace una mueca.
-No vas a querer saberlo- dice seria.
-Dulce, eso no está bien.
-No empecemos con eso.
-Pero...
-Solo no quiero escucharte decir lo que vas a decir- me interrumpe- Si quieres puedes cenar tú Anahí, yo iré a darme una ducha.
Se levanta del sofá molesta conmigo, y sube las escaleras que dan a mi habitación. Su delgadez está llegando a los extremos. Su cuerpo ya no necesita la comida, en realidad si la necesita, pero se adaptó a Dulce. Y ella no come, y si lo hace lo termina tirando en el inodoro. Esto definitivamente no esta bien. No debo enojarme con ella, así que cierro los ojos y cuento hasta diez varias veces para calmar mi enojo. Cuando me siento más calmada me dirijo a la cocina y solo bebo un vaso de leche.
Pasan unos minutos y Dulce se reaparece en la cocina. Su cabello estaba mojado, llevaba puesto una pijama mía, de color verde pastel, se veía hermosa, pero como dije ante su delgadez me preocupaba.
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Algún Día
FanfictionNunca creí que enamorarse sería tan fácil... pero lo es. Es tan sencillo, tan fácil como respirar. Ni siquiera tienes que pensar en ello, simplemente sucede. Cuando ves a la persona que amas, tu pulso se acelera, sientes retorsiones en el estomago...
