Capítulo 26. El chico del que habla.

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Narra Aristóteles.

-¿Entonces eres gay? ¿Estás seguro? - preguntó Temo alzando las cejas.

-Si, durante todo este tiempo me di cuenta de que siempre lo supe, sólo que por miedo me reprimía, y esa era la razón de mi homofobia.

Temo y yo estabamos sentados en una banca en el recreo, Carlos no había venido a la escuela por lo que sólo estabamos él y yo.

-Sé que todo este proceso debió ser muy dificil para ti, sobre todo por tu papá.

-Si, odio que sea así, él incluso me prohibió juntarme contigo, pero eso no pasará, no dejaré a mi amigo Temo, no otra vez.

Él me sonrió.

-Y....¿puedo preguntar como te diste cuenta de que eres gay? ¿Te gustó algún chico?

Me quedé congelado ante esa pregunta, aún no quería que Temo se enterara de que estoy enamorado de él, de que él fue la razón de que me descubrí.

-Aamm, pues algo así - respondí nervioso.

-Ay vamos, tienes que contarme - dijo mientras me daba un golpe en el hombro.

-Está bien, si me gusta alguien y mucho, es el chico más especial que pude haber conocido, lo admiro, es noble, humilde y muy guapo.

Tenía miedo de ser muy obvio, Temo era inteligente, podría darse cuenta de que estoy hablando de él.

-Pues estoy seguro de que ese chico debe tener mucha suerte, y tal vez él sienta lo mismo que tú.

-Eso espero.

Ambos nos quedamos mirando, no podía dejar de ver sus hermosos ojos que también estaban clavados en mi, se hizo un silencio algo incomodo, hasta que volví a hablar.

-Aahh Temo, ¿te parece si hoy vamos de excursión al bosque?

-¿Bo..bosque? ¿Qué bosque? - preguntó atarantado.

-El de los pinos.

-Pero ese bosqué está al otro lado de la ciudad.

-Olvidas que tengo auto Temo - dije riendo.

-Cierto, entonces, nos iremos al bosque.

-Así será.

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Narra Temo.

Rayos, esperaba que ese chico del cual hablaba Aristóteles fuera yo, estaba muy enamorado de él, a pesar del amor que llegué a sentir por Diego, nunca llegué a olvidar a Aristóteles, y ahora más que nunca me tenía enganchado.
Después de comer me alisté para ir con Aristóteles al dichoso bosque. Me despedí de mi papá y salí del edificio a la hora acordada, Aris ya estaba ahí con su auto.

-¿Listo? - preguntó entusiasmado.

-Si, vamonos.

Aristemo: El último "Te quiero".Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora