Capítulo 17. ¿Cómo perder algo que ni siquiera tengo?

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Narra Temo.

Lunes de nuevo, sólo que ahora todo iba a ser diferente, Diego había sido inscrito en la escuela, tal vez así ya no la odiaría tanto.
Llegamos juntos y al llegar vimos que Carlos estaba en su banca, aún se le veían los golpes en la cara.

-Hola Carlos, verás, te presento a Diego.

-Hola, mucho gusto, Temo me ha hablado mucho de ti.

Diego hizo una cara de confusión.

-Cosas buenas - aclaró.

-Aahh que bueno, gracias por haber cuidado de Temo mientras no estuve.

-Claro, Temo es mi único amigo.

-Pues ahora podemos ser amigos los tres - dije felizmente.

Los tres vimos llegar a Aristóteles, Carlos lo miraba con odio, Diego le era indiferente y yo evité contacto visual con él.

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Narra Aristóteles.

Quería morirme, lo peor que me podía pasar, el "amigo" de Temo ahora está en mi misma escuela, y no sólo eso, está en mi mismo salón, ¿que podía ser peor?
Por si fuera poco, el ver a Carlos así me hizo sentir algo culpable, odio muchas cosas que había hecho en el pasado y también odio cosas del presente, como a ese chico.

La profesora llegó e hizo que todos nos sentaramos.

-Bueno chicos, como pueden ver tenemos un alumno nuevo - volteó a ver al odioso chico - pasa para que te presentes.

El desconocido se paró en frente de la clase.

-Hola, me llamo Diego, vengo de Toluca y voy a estar estudiando aquí por un tiempo.

"Diego", que horrible nombre, no sé que es lo que Temo le ve.

-Espero que podamos llevarnos bien.

Si como no.

-Bueno, muchas gracias Diego, pasa a tu lugar - le dijo la profesora.

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-Ahora si se nos juntó el trío de gais - dijo mi amigo Franco.

-Si, malditos maricones - dijo Eduardo.

La verdad si me sentía mal al escuchar esos comentarios de mis amigos, pero tenía que fingir, principalmente porque aún no estaba completamente seguro de lo que sentía.

-Si, sobre todo ese Diego, luego luego se le ve lo mariposón.

Aunque no me gustaba lo que decía, era una forma de desahogar mi irracional odio contra Diego, él me estaba quitando a Temo, me estaba quitando algo que ni siquiera tenía.

Aristemo: El último "Te quiero".Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora