Narra Aristóteles.
Fui a casa de Carlos, no sé si estaba haciendo lo correcto pero necesitaba hacerlo. Toqué el timbre y su madre abrió la puerta.
-Aamm buenas tardes, ¿está Carlos en casa?
-Sii, ¿quién eres disculpa?
-Soy Aristóteles, soy compañero de Carlos en el colegio.
-Ah, bueno, él está en su habitación, pasa.
Pasé y fui hasta donde su madre me indico, la primera puerta al subir las escaleras, toqué lentamente.
-Pasa mamá - escuché desde adentro y abrí la puerta.
-Hola Carlos.
-¿Qué rayos haces aquí? - preguntó sorprendido y enojado.
-Tranquilo Carlos, vengo a hablar contigo - dije mientras cerraba la puerta trás de mi.
-¿Sobre qué? - preguntó mientras se sentaba en la orilla de su cama.
-Pues vengo a pedirte perdón, por todo, por todos los insultos que te he dicho, por como te he tratado y por como te golpeé.
-¿Es esto una broma? ¿Tú y tus amigos planearon esto verdad?
-No, es encerio, lo siento de verdad, estoy muy arrepentido, me arrepiento de la persona que fui en el pasado, de mis acciones - dije con la cabeza agachada.
Carlos suspiró.
-Está bien Aristóteles, te creo y....te perdono por lo idiota que fuiste.
Una sonrisa apareció en mi rostro.
-Gracias Carlos.
-Aunque, ¿puedo preguntar por ese cambio de actitud?
Me quedé paralizado, no sé sí decirle toda la verdad o no.
-Aamm, pues......por....nada.
-Ay, ya dime, ¿se supone que somos amigos no? Yo puedo guardar tu secreto - dijo mientras me hacía una seña para sentarme en la cama a su lado.
-Está bien,......pues parece que tú eres brujo o algo, porque siempre tuviste la razón.
-¿Sobre qué? - preguntó intrigado.
-Sobre que........me gusta Temo.
-¡N O P U E D E S E R! -gritó Carlos..
-¡Pero no le puedes decir a nadie! Mucho menos a Temo, o ese tal Diego.
-Está bien, esta bién, no puedo creer que mis sospechas eran ciertas. Y de hecho, tengo información que te puede interesar.
-¿Qué?
-También le gustas a Temo, o bueno, le gustabas, tal vez después de todo lo que pasó haya cambiado.
-No puede ser, yo le gustaba y lo arruiné, soy un estúpido - dije mientras ponía mis manos sobre mi cara.
-Pero ánimo, el amor no es tan facil de olvidar, debe seguir queriendote después de todo. Aunque ahora que lo pienso, la vas a tener dificil porque Temo y Diego ya son novios y se ve que se quieren.
-Tengo que recuepar a Temo, lo voy a hacer.
-Pues suerte, la necesitarás.
-Gracias.
-¿Es curioso no? Tú y yo antes nos odiamos y ahora te estoy dando consejos de amor - dijo riendo.
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Aristemo: El último "Te quiero".
Ficção AdolescenteAristóteles y Cuauhtémoc son dos chicos totalmente diferentes, que a pesar de todo, al final tienen algo en común; el amor.
