Llegue a la empresa muy temprano, apenas estaba empezando a salir el sol, aun estaba la persona de seguridad cuidando el edificio así que le sonreí y me acerque a el para agradecerle.
- Buen día señorita Nora. - Me dijo sonriente. - Que gusto tenerla aquí.
- Buen día, muchas gracias por seguir aquí.
-Todos tenemos la esperanza de que con usted a cargo la empresa volverá a lo que era antes. - Sonreí, estas personas me conocían desde que era una niña y me sentía muy feliz de poder contar con su apoyo para que la empresa siga funcionando. - Mandare un mail a los demás empleados que aun quieren seguir aquí para que vengan cuanto antes.
-Se lo agracere mucho, mientras yo ire a revisar un par de cosas dentro.
Entre en la oficina de mi padre o más bien mi oficina desde ahora, cambiaría muchas cosas ya que no me gustaba la decoración aparte de que me recordaba a él, pero eso sería luego, ahora tenía que pensar en que haría para pagar todas las deudas. El teléfono que Tayler me dio empezó a sonar y como sólo lo tenia a él como contacto conteste en seguida.
- Hola amor. - respondí, nunca le había llamado así que hasta a mi me sorprendió y al parecer a él también ya que tardo un poco en contestar.
- Vaya, si me diras así cada que te marco lo haré cada hora. - Dijo. ¿Como te esta yendo como directora de la empresa?
- Por lo que voy leyendo en los documentos de la computadora esto llevará un largo tiempo.
- Sé que podrás hacerlo cariño. - Sonreí. - Si necesitas algo puedes decirme.
- Lo sé.
- Te llamaré más tarde y pasare por ti.
Colgué el celular y segundos después tocaron la puerta, era Charles, el señor de seguridad, le sonreí y el abrió mas la puerta, detrás de él habían por lo menos veinte personas, a algunos los conocía y a otros no pero a todos les agradecí por estar ahí aun cuando no se les había pagado su sueldo los últimos meses, les dije que se reunieran todos en la sala de juntas para poder organizarnos. Sabia que no eran ni la mitad de los empleados que la empresa necesitaba pero por ahora con ellos seria mas que suficiente.
- Bueno pues muchas gracias por estar aquí, se que la empresa no esta bien de momento pero prometo hacer los posible para que vuelva a ser lo que era hace unos años, pero hay un par de cosas que tengo que contarles. - Venia lo importante, quizá después de esto la sala se quedaría sola excepto por mi.
- Sabemos que no hay dinero para pagar los sueldos. - Dijo una señora de unos cincuenta años, la verdad es que todos eran señores mayores a excepción de un par.- La mayoría de nosotros estamos pensionados y solo te ayudaremos porque sabemos que no sera fácil para ti conseguir empleados sin sueldo.
Tenia ganas de llorar, no conocía a las mayoría de las personas pero aun así estaban dispuestos a ayudarme sin esperar nada a cambio, eso si, si la empresa lograba regresar a lo que era se los pagaría todo.
Regrese a la oficina después de organizar lo que cada uno haría, no seria fácil pero tenia la esperanza de poder lograrlo. Tenia demasiados correos sin responder así que trate de responder lo mas que pude, cambie el nombre de mi padre de todos lados y puse el mio, esto era raro pero en seguida empece a recibir correos de todos los socios de la empresa felicitándome y ofreciéndome su apoyo económico para que pudiera crecer de nuevo, me alegro el saber que aun contaba con el apoyo de esas personas. Me sorpendio ver un correo de Halsey, lo abrí en seguida y lo leí.
Primero que nada quiero felicitarte por ahora ser una mujer apoderada y empresaria, nunca creí tener una amiga famosa ya que por si aun no lo sabes todos los medios de comunicación están hablando de ti en estos momentos, te recomiendo dar algunas entrevistas y así poder juntar algo de dinero por si lo necesitas, y si lo necesitas puedo ser tu asistente personal, estoy harta de la universidad... Estoy muy orgullosa de ti, marcame si necesitas algo.
Te quiero.
Hals. :)
No pare de sonreír mientras leía el mensaje, la extrañaba mucho y me había hecho mucha falta, necesitaba poder tener a mi amiga. Le respondí el mensaje en seguida.
Agradezco mucho tu mensaje Hals y también tus consejos, los tomare en cuenta, puedes venir a la empresa y ser mi asistente personal cuando quieras pero no dejes la universidad que posiblemente yo tendré que regresar en unos años. Te extraño y te quiero.
Nora.
Había pasado todo el día checando correos y organizando cosas que no me di cuenta de la hora, eran casi las ocho de la noche y ni siquiera lo había notado, se me paso el día demasiado rápido, guarde mis cosas y un par de documentos en mi bolsa y salí de la oficina pero choque con alguien.
- Venia a decirte que ya es hora de irse. - Era Tayler, sonreí.
- Iba a marcarte justo ahora.
Se acerco y beso mi mejilla.
- Tengo una sorpresa para ti, pero primero vayamos a comer que estoy seguro que no lo has hecho desde la mañana.
Y tenia razon, estaba muriendo de hambre pero con todas las cosas que habia por organizar me habia olvidado por completo de comer.
Me despedí de Charles y le agradecí por tercera vez en el día por su ayuda y subí los al coche de Tayler, quería saber cual era la sorpresa pero también quería comer, fuimos a un pequeño restaurante y comimos mientras le contaba a Tayler lo que había hecho en el día y él me escucho atento en cada momento.
- Ellos saben que tu podrás levantar la empresa. - Dijo refiriéndose a los socios. - Y posiblemente hasta mejor que tu padre.
Sus palabras me hacían sentir mas segura y ahora estaba mas emocionado que preocupada. Terminamos de comer y salimos del restaurante, creí que iríamos al apartamento pero Tayler condujo hacia otro camino.
- ¿A donde vamos? - Pregunté.
- Te dije que te tenia una sorpresa.
____________________________________
NUEVO CAPÍTULO para compensar el capítulo anterior que fue un poco corto, este tampoco es muy largo pero espero les guste 🤭 la novela esta llegando a su fin 😔 no olviden dejar sus votos y comentarios gracias por leer ♥️
Pd: el edit de la foto yo la hice, se que no soy muy buena pero por fin una foto de Nora y Tayler juntos! 🤗
Gaby.
Instagram: bygabyycar
ESTÁS LEYENDO
Mi Guardaespaldas. (TERMINADA)
Fiksi RemajaNora tenía la vida que cualquier chica de veinte años desearía, sus padres son dueños de una de las empresas más reconocidas del país y parece que tiene una vida perfecta. Hasta que los problemas empiezan a llegar a su vida, cuando alguien entra a s...
