Vivir rodeada de lujos nunca fue algo extraño para mí. Mis padres formaron una empresa exitosa a base de esfuerzo y, por suerte, me tocó disfrutar de los beneficios. Teníamos una casa bonita en una buena zona de la ciudad, estudiaba en una de las mejores escuelas y siempre me dieron todo lo que quise. Incluso ahora que estoy en la universidad, ellos siguen cubriendo mis gastos y, aunque soy buena estudiante, su apoyo económico sigue siendo fundamental para mí.
Como estudiante de Derecho, paso la mayor parte del tiempo leyendo libros y tratando de memorizarlo todo, porque tener dinero no significa que vaya a ser una inútil que paga por una buena nota. Por suerte, cuento con mi amiga Halsey; ella me ayuda mucho con los estudios y, además, somos como hermanas. Mi vida era como la que cualquiera soñaría... hasta que pasó.
Estaba en mi habitación terminando mis deberes. Era casi medianoche y todos en la casa dormían, a excepción de mí. Entonces escuché un ruido proveniente de la planta baja. Al principio lo dejé pasar, pensando que sería alguien de la casa aún despierto, pero el sonido se oía cada vez más cerca. Eran murmullos y pasos que se aproximaban.
Me levanté del escritorio y fui hasta la puerta. No la abrí; solo apoyé la oreja e intenté escuchar de quién se trataba. Eran voces de hombres, hombres que claramente no vivían en esa casa. Mis piernas comenzaron a temblar y mi mente a imaginar lo peor. Miré la manija de la puerta y noté que no estaba cerrada, así que, con un movimiento rápido, le puse el seguro. Ahí fue cuando reaccioné.
Corrí hasta el baño, no sin antes tomar mi celular. Mis manos temblaban tanto que me costó marcar el número de emergencias, pero finalmente lo logré. Le expliqué a la operadora lo que estaba ocurriendo y le di mi dirección. Me dijo que la policía llegaría en unos minutos.
Me senté en la taza del baño y recé para que mis padres y todos los empleados estuvieran bien. Un rato después, la casa volvió a quedar en completo silencio, como si nada hubiera ocurrido. Abrí la puerta del baño y salí con cuidado. Me asomé por la ventana y vi a varios hombres corriendo hacia la salida trasera. Uno de ellos miró hacia la casa; me hice hacia atrás rápidamente, deseando que no me hubiera visto. A lo lejos, se escucharon las sirenas.
Por suerte, no pasó a mayores.
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Mi Guardaespaldas. (TERMINADA)
Teen FictionNora tenía la vida que cualquier chica de veinte años desearía, sus padres son dueños de una de las empresas más reconocidas del país y parece que tiene una vida perfecta. Hasta que los problemas empiezan a llegar a su vida, cuando alguien entra a s...
