Parte 12

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Dejé de respirar.

Eso sentía, que me asfixiaba cada vez que mis ojos comprobaban que sí, en efecto, era Amîr el que estaba y había entrado al baño. Mi baño, para ser más específica.  Pero, ¿Qué hacía el aquí? Dudaba mucho que estuviera aquí para charlar, porque eso no podía ser posible si venía en esas condiciones.

—¿A-Amîr? —Pregunté con un poco de temor de realmente se tratara de él.

Pero él no respondió de forma rápida, sino que de tardo unos segundos que me parecieron eternos, pues sentía que me estaba volviendo loca.

—Sí, soy yo —afirmó mientras veía hacia el suelo—Yo solo venía a...—Levantó la vista del suelo y miró fijamente el cristal de la ducha que, gracias al vapor del agua caliente, no era capaz de ver más allá que la silueta de mi cuerpo.

—¿Tú...? —Lo animé a seguir hablando. Porque mentiría si dijera que no tenía ni un poquito de curiosidad por saber el motivo por el cual estaba aquí mientras una toalla cubría esa parte de su cuerpo.

—Venía a decirte que he hablado con tu madre —se acercó dos pasos más y sentí como mi corazón se aceleraba con cada minuto que pasaba él aquí.

Suspiré.

—¿Por qué me lo dices en este preciso momento? —Le pregunté al saber que podía haberlo hecho cuando ambos estuviéramos vestidos, bueno, él al menos tenía algo que lo cubría mientras que yo no.

Y la única forma de hacerlo, de tener algo para cubrirme, sería si salía de la ducha, lo cual no planeaba hacer hasta que él se fuera. 

—Porque venía a informarme que está misma noche tomaremos un vuelo para poder ir con ellos —miré como su silueta se movía un poco y retrocedí por inercia, teniendo que se estuviera acercando más a mí—. Pediré que te preparen tu maleta —comentó y suspiré.

— ¿Eso es todo? —Cuestioné, cruzando mis dedos para que dijera que sí.

—Sí, ha no ser que quieras algo más —dijo en tono burlón, lo que me hizo saber a qué se refería.

—Estoy bien, ya te puedes ir —solté antes de escuchar como se reía en voz baja antes de hacer lo que le había dicho mientras yo me preguntaba si estaba loco porque, ¿Qué le sucedía? ¿Cómo se le ocurría hacer semejante cosa en una situación como esta?

Y la verdad tampoco me quería imaginar de lo que sería capaz de hacer una vez estuviéramos en la casa de mis padres.

(...)

Unas horas después Kala me estaba ayudando a bajar mi maleta en lo que Akram se acercaba para despedirse de mí, al igual que su madre. Quien, al verme, me sonrió antes de que me preguntarán si estaba segura de hacer el viaje. Pues eso implicaba que Amîr y yo tuviéramos que fingir y, claramente, eso también implicaba que él podría besarme. Pero estaba dispuesta a hacerlo si con eso mi madre seguía creyendo que todo era un cuento de hadas y que su hija se había casado por amor, y no solamente por un contrato que aseguraba que ella tuviera el mejor tratamiento de todos. Porque, apesar de que esta vida que tenía ahora no fuera la mejor, eso no cambiaba el hecho de cuánto amaba a mi madre y de lo que estaba dispuesta a hacer por ella. 

Por ella y por mi padre, quién había hecho todo para buscar el medio para ayudarla y con el que de fue a la quiebra, dejando a un lado sus obligaciones para cuidar de ella.

Por eso mismo les aseguré que todo estaría bien y que no me afectaría para nada el viaje, ya que si iba a estar cerca de mis padres, las cosas iban a mejorar con su sola presencia. Y era por eso que me apresuré en subirme al auto junto a a Amîr, rodeando a qué lo pusiera en marcha y, al hacerlo, miré como Lina caminaba por el sendero mientras una mueca de molestia estaba en su cara.

Por un momento pensé que Amîr se detendría y bajaría a ver qué necesitaba, pero al ver como el carro aumentaba su velocidad, supe que no lo haría.

Pero Lina tampoco estaba dispuesta a moverse.

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Capítulo Doce, Versión 2020☘️

Pasión Árabe #1 [Completa]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora